Detienen a ambientalista michoacano en Nicaragua

Publicado en Coordenadas el lunes 27, junio, 2016

Managua, Nicaragua.- Tres ambientalistas mexicanos, entre ellos el michoacano Salvador Tenorio, fueron detenidos por la Policía de Nicaragua por sumarse a un grupo ambientalista que se opone a la construcción de un canal.

Los ambientalistas mexicanos, junto a un español, una argentina y una costarricense, protestaban por la construcción de un canal que unirá los océanos Pacífico y del Caribe a través de 278 kilómetros del territorio sur nicaragüense.

De acuerdo a la Policía de ese país, presuntamente los manifestantes “manipularon sustancias explosivas sin autorización”. Sin embargo, de acuerdo con un reporte del medio Confidencial.com.ni, los detenidos participaban en un taller, y una de las actividades consistía en armar hornos más eficientes para el consumo de leña.

Al hacerlo, uno de ellos “lanzó papel prendido de fuego” a un barril, y resultó con quemaduras leves. Los activistas defienden que se trató de un accidente, sin embargo, tras ese hecho se dieron las detenciones.

“A los muchachos los trataron como terroristas, y se los llevaron a Managua. Nos interrogaron cómo los conocíamos, y cómo nos contactamos con ellos”, dijo Francisca Ramírez, presidenta del Consejo Nacional para la Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía.

En redes sociales, algunos usuarios señalaron que se trató de una detención arbitraria.

Los detenidos son el español Daniel Espinoza Jiménez, los mexicanos Salvador Tenorio Pérez, Emmanuel de Luz Ruiz y Eugenio Pancelli Chávez, el costarricense Byron Reyes Ortiz y la argentina Ana Laura Rodríguez, confirmó horas después la policía en un comunicado.

El reporte oficial indica que “los extranjeros realizaban, junto a otros nicaragüenses, “manipulación de sustancias explosivas sin ninguna autorización policial”, lo que “constituye delito de exposición de personas al peligro”.

Las detenciones ocurrieron en el poblado La Fonseca, 200 km al sureste de Managua, confirmó vía telefónica a la AFP Ramírez, presidenta del Consejo Nacional para la Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía que se opone al Canal.

“Los extranjeros son jóvenes parte de una caravana mesoamericana que llegó al país para enseñarnos a no contaminar el medio ambiente”, explicó.

El presidente Daniel Ortega por su parte informó que los extranjeros serán investigados por la policía y Migración y Extranjería.

“Tenemos que cuidar la seguridad de las familias, porque cuando alguien manipula explosivos en un lugar expone la vida” de  otros, dijo el mandatario en declaraciones publicadas en la web oficial 19 de Julio.

Ramírez, quien también fue detenida junto con los extranjeros pero después fue liberada, dijo que la policía llegó al lugar donde se desarrollaba el taller y los llevó a una estación de Nueva Guinea.

Contó que la policía intervino en la casa, luego que uno de los participantes, el nicaragüense Alexander Marenco, prendió accidentalmente fuego a un barril.

“Un muchacho que estaba en la práctica le lanzó papel prendido de fuego al barril, que levantó una llamita y le provocó una quemadura leve, pero él está bien”, dijo Ramírez.

El oficialista Canal 8 confirmó que Ramírez fue retenida unas horas por la policía para investigar el accidente.

Ramírez dirige la lucha de miles de campesinos del sur de Nicaragua que rechazan los planes del gobierno y de la compañía china HKND de desplazarlos de sus tierras para construir un su lugar un canal valorado en 50,000 millones de dólares.

Se estima que unos 27,000 campesinos serían desalojados de sus propiedades por el proyecto canalero, que dirige la china HK Nicaragua Development Investment (HKND), que obtuvo la concesión en 2013.

Durante la semana previa una politóloga mexicana que arribó a Nicaragua para realizar una investigación sobre desigualdad y crecimiento económico tuvo que marcharse, por temor a las autoridades policiales que la estaban siguiendo.

La académica es Viridiana Rios, PhD de la universidad de Harvard e investigadora del Wilson Center de Washington.

El incidente ocurrió a menos de cinco días de la deportación del estudiante mexicano Jobany Torres, quien estuvo detenido durante doce días en manos de la policía, sin ningún contacto con su consulado, y luego fue acusado y condenado por “simulación de delito”. Torres fue presentado en el juzgado con golpes en ambos ojos, que las autoridades alegan se autoinfligió.

Con información de AFP