La comunicación de Donald Trump: el presidente de las redes sociales

Publicado en Coordenadas el lunes 27, junio, 2016

No cabe duda de que la estrategia de comunicación de Donald Trump, el precandidato a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Republicano, no está dejando indiferente a nadie. Y si te deja indiferente es que no tienes sangre, no te interesa la política o simplemente vives ajeno a lo que se ve, lee o escucha en los medios de comunicación. No vamos a entrar en valoraciones políticas, estemos en contra o no de la ideología que promueve, lo que realmente llama la atención es elespectáculo transmedia que ha creado en torno a su figura y su campaña. Sucampaña electoral está llegando lejos y traspasando fronteras: ¿lo convierte esto en una estrategia eficaz y de calidad?

MAKE AMERICA GREAT AGAIN

Sí, a grandes rasgos su política apela a los principios americanos más conservadores: banderas, águilas calvas y la identificación clara de un enemigo (ISIS, Obama o Hillary Clinton). Contra todos ellos busca argumentos claros y fáciles para los que tiene soluciones aún más sencillas: “levantar un muro”. Todos esos mensajes aderezados con gran cantidad de superlativos son la piedra angular de una comunicación agresiva de trinchera y de guerrilla.

Convierte cada acontecimiento en un gran show a los que añade unos cuantos titulares para asegurarse su aparición en medios

 

Sus eventos parecen más un concierto de una gran estrella de rock que las típicas estampas americanas de políticos besando bebés y estrechando la mano a los ancianos de primera fila. De esta manera, convierte cada acontecimiento en un gran show a los que añade, con su verborrea particular, unos cuantos titulares para asegurarse su aparición en medios. Y éste es su gran secreto: no necesita una gran inversión en medios como hacen el resto de sus competidores. La polémica que genera le lleva de la mano a todas las cabeceras y televisiones del mundo, cobertura que no logran sus adversarios.

Llegados a este punto hay que destacar una importante cuestión, y es que Donald Trump no se ha creado un personaje de la noche a la mañana. Él ya era así, pero ahora se ha hecho con un púlpito casi mayor y ha subido para aprovecharlo.

The social media president

Si algo podemos destacar de las últimas carreras presidenciales a la Casa Blanca, es que la persona que predominaba en los medios de comunicación, conseguía acabar ocupando el Despacho Oval.

Ha ocurrido así con Franklin D. Roosevelt a quien denominaron el presidente de la radio; con John F. Kennedy, el presidente de la TV; y más recientemente con Barack Obama, el presidente de internet. ¿Estamos ahora ante el presidente de las redes sociales?

Resulta muy fácil entrar en www.trump.com y encontrar todas las redes sociales en las que está presente tanto el candidato republicano como sus hijos. Hasta el momento tiene perfil en: Facebook, Twitter, Vine, Instagram, Youtube y Periscope.

Como dato, en el lanzamiento de su campaña, Trump alcanzó 6,4 millones de interacciones en redes sociales. Jeb Bush no llegó al millón.

“Las redes sociales son como tener un periódico, pero sin pérdidas” Donald Trump

 

¿Qué hace a Donald Trump tan notorio en Twitter?

No está rompiendo las reglas de las redes sociales, está jugando con ellas. El reality show president conoce como nadie qué hacer, cómo y cuándo. Nos está demostrando a todos que lo que tradicionalmente nos hacía perder popularidad (como los errores o las salidas de tono), en las redes sociales funciona al revés: nos aumenta la lista de seguidores e interacciones. Él mismo se ha denominado “el Ernest Hemingway de los 140 caracteres” a base de descalificativos y lenguaje hasta soez como “Fu***”.  Pero siempre que publica lo hace con dos premisas: ser auténtico y dar a la audiencia lo que quiere.

Los vídeos son sus publicaciones estrella. Lo hemos visto despeinarse con águilas calvas, ridiculizar a Hillary Clinton, arengar a sus seguidores en vídeos cortos y concisos, incluso apelar a los principios conservadores americanos o retransmitir Q&A (preguntas y respuestas) directamente a través de Periscope. Vídeos a muy bajo coste que le proporcionan decenas de espacios en informativos de todo el mundo. Él mismo pone en la mano el contenido a los medios. ¿Retorno de la inversión? Exponencial. Poquísima inversión y gran cobertura mediática, un cóctel que está disparando la popularidad de Donald Trump y que de momento le permite encabezar la carrera para ser el candidato republicano.

Famosos como Miley Cyrus han entrado al trapo contra Trump y lo han criticado en redes sociales, situación ante la cual el magnate ni se despeina, ya que “han caído en su juego” y se siente muy cómodo.

Donald Trump puede ser muchas cosas, y su comunicación te puede gustar o la puedes aborrecer, pero él y su departamento de comunicación están dando en el clavo de laviralidad y la popularidad. ¿Estamos ante una nueva etapa en la que los políticos, además de sus habilidades tradicionales, deben saber posar para un selfie, entender de memes o GIFs y crear vídeos virales? ¿Los veremos próximamente utilizando las máscaras de Snapchat y poniéndose orejitas?

Vía Medios Sociales