Trump cierra su discurso con una canción de los Stones y Jagger le responde

Publicado en Coordenadas el miércoles 9, noviembre, 2016

Nada más terminar Donald Trump su primer discurso como presidente de Estados Unidos, el adorable coro de 60 voces de niños de la London Bach Choir mecía a los asistentes del hotel Hilton de Nueva York (y a todo el mundo) en una bruma de ensoñación trufada en algunos casos de pesadilla: “No puedes conseguir lo que quieras, pero si lo intentas algunas veces, podrías obtener lo que necesitas”. Se trata de la grabación original de You can’t always get what you want, canción de 1969, compuesta por Mick Jagger y Keith Richards, y que arranca con esas voces infantiles para luego evolucionan a un medio tiempo rockero marca Stones.

Instantes después de esta primera locución, uno de los autores de este clásico, Mick Jagger, lanzaba en su Twitter un mensaje sutil y burlón: “Estoy ahora viendo las noticias. A lo mejor me piden que cante You can’t always get what you want.Ja…”. La pelea viene de lejos. Donald Trump ha utilizado esta pieza (y otras de los Stones, como Start me up) recurrentemente durante su campaña electoral. Y los Rolling Stones le han llamado la atención para que no las utilice. “Los Rolling Stones no han dado permiso a Trump para utilizar sus canciones. De hecho, le hemos pedido que no las utilice más”. ¿Qué respondió el político a esto? Nada: han seguido sonando.

El mensaje de Jagger nada más terminar su discurso Trump.
El mensaje de Jagger nada más terminar su discurso Trump.

You can’t always get what you wantlleva en el repertorio de los conciertos del grupo desde su composición, en 1969. De hecho, la siguen interpretando en las últimas giras. La letra está muy en sintonía con los tiempos de su composición. Finales de los años sesenta, el desencanto de la generación hippy, las manifestaciones contra la guerra de Vietnam, el efecto de las drogas después de años consumiéndolas…

Los Stones vivieron un 1969 turbulento, con la muerte de uno de sus fundadores, Brian Jones (aunque ya no militaba en el grupo: le echó Mick Jagger) y con el trágico concierto de Altamont. Allí murió un espectador negro a manos de los Ángeles del Infierno, la banda de moteros, que en su delirio del momento los Stones eligió como cuerpo de seguridad de aquel concierto.

“Fui a la manifestación para recibir mi justa parte de maltratos/ Cantando: ‘Ventilaréis nuestra frustración’./ Si no, explotaremos”, canta Jagger. El tema guarda una de las grandes anécdotas de la historia del grupo. El genial batería de la banda, Charlie Watts, no supo tocar ese ritmo in crescendo y tuvo que ser sustituido por Jimmy Miller, el productor. “Antes de unirme a la banda no podía creer que Charlie no hubiese tocado en You can´t always…”, ha declarado el guitarrista de los Stones, Ron Wood.

El propio Watts lo reconoció en el libro According to The Rolling Stones: “Jimmy Miller tocó la batería en You can’t always…, y la verdad es que copié parte de su estilo”. Estamos hablando de una pieza larga (7,30 minutos) que cierra el soberbio disco Let it bleed. Y ni siquiera se confiaba mucho en ella, ya que fue la cara B de un single, donde la canción estrella fue Honky tonk women. Otra anécdota: la conservadora London Bach Choir exigió que se retirase su nombre de los créditos al comprobar el título del disco (Déjalo sangrar) y que una de las canciones, Midnight Rambler, trataba sobre un asesino en serie.

Hoy, ese tema bello y hippioso es el estandarte de una nueva era. Aunque a Mick Jagger no le haga mucha gracia.

Vía http://elpais.com/elpais/portada_america.html