Zoom, en el Bosque de Chapultepec

Publicado en Coordenadas el martes 4, octubre, 2016

Quiero un zoom anatómico

Quiero el fin del secreto
Entre tus labios de plata
Y mi acero inolvidable
Quiero un loop
Protagonico

Pruebame y veras
Que todos somos adictos
A estos juegos de artificio
Voy a hacerte
Un macro porno intenso
Lo que seduce
Nunca suele estar
Donde se piensa

Zoom

Por aquí ya estuve
Te largas a reír
Pues con mi zoom
Dame un zoom

(Soda Stereo)

 

Texto y fotos por Jordán Rodríguez para Vice News

 

Es difícil imaginar un espacio público en la ciudad de México que ofrezca tantas posibilidades recreativas como el Bosque de Chapultepec.

Además de ser el lugar familiar por excelencia y el corazón cultural del ciudad, funge como un espacio privilegiado y confortable para parejas. Una especie de exuberante oasis para la pluralidad en una ciudad con deformidades sociales abrumantes y espacios públicos cada vez más escasos.

Unos por puro gusto y otros por falta de un lugar propio para la intimidad, habitantes propios y extranjeros; oficinistas, peones, obreros, cocineros, mucamas, estudiantes y desempleados recurren al cerro del chapulín buscando un lugarcito que se comprometa con su causa. Un arbusto dispuesto a ser cómplice del amor o del sórdido llamado del deseo.

Cuerpos tendidos, entregados y abstraídos dentro del entorno público que suceden en entramados humanos complejísimos. Besos, abrazos, caricias, cuchareos, arrimones, configuraciones cambiantes en búsqueda del momento ideal y los limites de pareja: es el refugio idóneo para escapar de la ciudad en la ciudad.

¿A cuántas generaciones de enamorados han arropado esos ahuehuetes y cedros plantados por Nezahualcóyotl en tiempos de un país diferente? ¿Cuántos arboles tatuados con esos manifiestos y promesas se nutren de la tierra de esta ciudad?, dónde quizá ahora yacen sus autores, esos tórtolos enamorados de hoy y de ayer. Quizá después sean sus hijos los apasionados que pidan prestado un pedacito de pasto para amar a su manera.