Cinco películas de Serguéi Eisenstein para entender su trascendencia

Publicado en Cultura el jueves 8, diciembre, 2016

Serguéi Eisenstein apareció en el mundo del cine con la cabeza llena de teorías extraordinarias que pronto lo convirtieron en un paradigma internacional, y con el tiempo en uno de los más grandes directores de todos los tiempos.

Fue tan importante su contribución que aún se le sigue considerando el padre del montaje, o sea: de la edición. Por eso su estética fue desde el principio superior a la de todos los directores de su tiempo.

Eisenstein comenzó sus narraciones en el teatro. Luego trabajó como ingeniero para el Ejército Rojo y posteriormente como diseñador de escenarios. Esa experiencia lo condujo inevitablemente al cine, trinchera desde la que se levantó como un símbolo del arte de la Unión Soviética.

Pero no todo es hermoso en la obra de Eisenstein. Jorge Luis Borges advirtió en sus películas algo que aún pocos son capaces de ver en toda narración con intenciones revolucionarias: la ridiculización total del enemigo. Para Borges, aquello bastó para desencantarse de la revolución y de la izquierda en general, pues le pareció que no conceder nada –ni un solo atributo– a los antagonistas de las historias anunciaba un macabro fanatismo.

De todas formas a este soviético hay que valorarlo y verlo todo. Por eso aquí están cinco películas suyas que debes ver alguna vez en la vida.

¡Que viva México! (1939)

El director filmó está película, más un documental, dando a ver la cultura mexicana, además de su historia. De este filme se recuerda mucho las tomas de las calaveras y del día de muertos, como parte de la representación mexicana. El filme ganó el premio honorario en 1979 del Festival Internacional de Cine de Moscú.

Iván el Terrible (1945)

Uno de sus filmes más importantes que narra parte del reinado del Zar ruso. La historia trata de cómo Iván el Terrible tiene que lidiar con las traiciones por parte de la aristocracia Rusa y de sus considerados amigos, al mismo tiempo que busca reunir al pueblo ruso. Este filme ganó el Premio del Estado de la Unión Soviética.

Alexánder Nevsky (1938)

Este filme, también ganador de un Premio del Estado de la Unión Soviética, cuenta la historia de un príncipe ruso que lleva a su ejército a la batalla ante la amenaza de los caballeros teutones. La película está basada en la batalla cerca del lago Novgorod en el siglo XIII.

La huelga (1925)

Fue el primer largometraje del director ruso. En él pudo poner en práctica todas sus teorías. El filme narra la historia de un grupo de trabajadores explotados que se van a huelga, en un contexto de la Rusia pre-revolucionaria. Al final de la obra se ve la gran masacre de los huelguistas por parte de los militares.

El Acorazado Potemkin (1925)

Su obra más reconocida y la cual es un referente del cine mundial. Una película cimentada en la ideología y fue filmada para conmemorar la revolución de 1905. Marineros de Odesa deciden amotinarse después de malos maltratos, es de lo que trata la película. El filme tiene una de las escenas más importantes de la historia, cuando le disparan a una multitud en la escalera de Odesa.