Cuando Lennon fue malo y libre

Publicado en Cultura el Viernes 11, Marzo, 2016

Un avión aterriza en el aeropuerto de Los Ángeles, en la tarde del 15 de septiembre de 1973. Uno de sus pasajeros es un deprimido John Lennon, acompañado por May Pang, secretaria personal y amante, 10 años más joven que él, de origen chino.

Lennon deja atrás, en Nueva York, su matrimonio roto tras cuatro años con la japonesa Yoko Ono. Desde febrero, había perdido la confianza en ella. El inicio de la fractura matrimonial parece que la provocó el propio John Lennon, que tuvo una larga aventura con una chica muy conocida en el hotel donde George McGovern, había perdido las elecciones a manos de de Richard Nixon, su viejo enemigo, en noviembre de 1972.

Comienza así lo que él mismo llamó “the lost weekend” (“el fín de semana perdido”), en obvio homenaje a la película de Billy Wilder protagonizada por Ray Milland. Un largo y tortuoso camino de año y medio hacia el mismísimo ‘delirium tremens’ de su propia vida.

Yoko Ono siempre comunicó a los periodistas que Lennon se iba de casa con su permiso y ‘bendición’, pero John la desmintió en varias ocasiones durante los siguientes 18 meses. Para John, en principio, fue una liberación absoluta. Al fin soltero y libre, cuando había estado casado desde los 20 años, preso de su popularidad y de sus matrimonios.

Lennon, camino de Las Vegas, en 1973. | JR

Lennon, camino de Las Vegas, en 1973.

Pero Lennon tiene dos graves problemas al llegar a Los Ángeles. Carece de dinero y de casa. Sólo lleva un puñado de cientos de dólares, porque ‘mamá’ Yoko maneja todos sus asuntos económicos y para la Administración, el divorcio todavía no es oficial. Lo primero que hace John al llegar al sol californiano es pedirle a su abogado Harod Seider que interceda con Capitol Records para que le dé un adelanto de sus ‘royalties’ de 10.000 dólares. Mientras tanto, John y May duermen en el duplex del abogado. En esos días de falta de liquidez, John le vende a Ringo su casa en Tittenhurst, donde había vivido y grabado ‘Imagine’.

Gracias al adelanto de la Capitol, John y May pueden instalase a comienzos de octubre en la mansión, en Bel Air, del gran Lou Adler, el productor de The Mamas and the Papas, Scott Mc Kenzie, etcétera. Andrew Oldham, el productor de los Rolling Stones, había mediado.

Pronto, John le toma el pulso a la siempre complicada Los Ángeles. Sobre todo, gracias al chófer Elliot Minz. Uno de los primeros objetivos de John es viajar a Las Vegas, porque quiere ver actuar a su ídolo, Fats Domino.

Pocos días después, después del 16 de octubre de 1973, John y May se entrevistan con Phil Spector en la famosa mansión de Pyrenees Castle, en Alhambra, donde Spector mataría a la camarera del House of Blues y donde había tenido como reclusa a su esposa Ronnie. De alguna manera, a otra escala, esa misma tortura la viviría John con Yoko Ono durante los últimos cinco años de su vida.

Phil Spector dice que estaría encantado de trabajar con Lennon en un proyecto que John llamaba ‘Oldies but mouldies’, temas de rock antiguos a los que había amado.

La visita de McCartney a Lennon en Nueva York, en 1974. | JR

La visita de McCartney a Lennon en Nueva York, en 1974.

Phil Spector dice que se ocupará de todo. Warner Brothers le había dado un adelanto de 30.000 dólares para otro proyecto pero se lo piensa ‘fumigar’ todo en este nuevo intento musical de John.

Las sesiones se inician en la tercera semana del mes de octubre, en los viejos estudios de Charles Chaplin, comprados por Herb Alpert y convertidos en la sede de A&M Records. Las grabaciones son un absoluto y macabro fracaso. Phil siempre está borracho. Es un vulgar paranoico. Un día se presenta con bata de médico y una pistola. Con ella llega a amenazar a John el 24 de octubre. John le reta: “Dispara,dispárame, pero no me dejes sordo, por favor, que es de lo que vivo”, mientras se tapa los oídos con las manos.

Las sesiones, con más de 13 músicos, acabaron prematuramente en el estudio A&M porque Spector derrama una botella de vodka sobre la mesa de grabación y la estropea. El propio Herb Alpert los expulsa por las malas del estudio. Toda la comitiva tuvo que refugiarse en Record Plant, donde continuará el caos y las bacanales de alcohol y drogas.

Paralelamente, a finales de octubre, John vuela precipitadamente a Nueva York y regresa a Los Ángeles, al día siguiente, tras arreglar unos papeles con Yoko. Se supone que los del divorcio.

A comienzos de noviembre, en medio de su paranoica niebla de drogas (sobre todo, cocaína), alcohol (mucho vodka) y confusión general, John le anuncia a May que se separa de ella y que debe regresar a Nueva York, de donde no debió salir. Deja la casa de Adler y se recluye, otra vez, en el apartamento de su abogado Harold Seider.

Lennon juega con su amigo/enemigo Harry Nilsson. | JR

Lennon juega con su amigo/enemigo Harry Nilsson.

John está destrozado y se agarra a las llamadas a su ex-mujer, Cynthia, y al pequeño Julian. Manda una postal melodramática a Derek Taylor, el viejo jefe de prensa de los Beatles: “Estoy aquí, en ‘Lost Assholes’, [perdidamente gilipollas], sin motivo real. Yoko y yo estamos en el infierno, pero al menos sigo siendo famoso”.

John Lennon graba sobre el 8 de diciembre ‘Here we go again’ con Phil Spector, que no se desprende de su revólver. Lennon se asusta y lo abandona. Le jura odio eterno. John llama, por fín, a Harry Nilsson y se refugia en casa de Cher. Luego, se van juntos a la mansión de Playboy y, al día siguiente, John le pide a May Pang que regrese de Nueva York, que la necesita desesperadamente.

A finales del mes de diciembre, después del cumpleaños de John, Mick Jagger aparece para consolarle. Como seguía trabajando en Record Plant, Lennon le produce a Mick la famosa ‘To many cooks’, grabado con un autentico supergrupo: Jim Keltner a la batería, Al Kooper, Jack Bruce y Jesse Ed Ddavis. Y, por supuesto, el gran amigo de juergas, Harry Nilsson. La canción es en realidad un juego pornográfico, al asociar la palabra ‘cook’ con ‘cocks’ (‘penes’). Para festejar la grabación, Mick Jagger, Harry Nilsson, Ringo Starr y Keith Moon celebran el fín de año a lo grande. Así acaba el tumultuoso año 1973.

En los primero días del mes de enero de 1974, May Pang vuelve para tomar el poder en la vida de John. Llegan Julian y su ex-mujer Cynthia y se van todos juntos a Miami, a Dysnelandia. Durante esos días, Cynthia le dice que quiere tener otro hijo suyo. John esquiva la proposición y le dice que el médico le ha dicho que es estéril. May Pang es quien cuenta la anécdota.

Sobre el 12 de enero, John, May, Cynthia y Jim Keltner van al club Trobadour, en Santa Mónica Boulevard (en la actualidad, zona gay) para ver actuar a Anne Peebles. John bebe exageradamente. Llega a ponerse un tampón como corona en la cabeza. La camarera se niega a servirle más alcohol. John le dice que no sabe quién es él. La camarera dice que sí, “un gillipollas con un tampax en la cabeza”. Parece que es misma noche, según Keltner, John le da una paliza a Pang en el apartamento del abogado. Huay incluso un informe de la polícia de Hollywood.

A mitad de enero, John y May vuelven a Nueva York. Yoko quiere firmar los papeles del divorcio. Lennon está acosado y tiene varios frentes legales. Su querella contra el mánager Allen Klein, el fin de los Beatlescomo sociedad y la querella de Levy, un editor que le ha llevado a los tribunales por plagio de ‘Come together’ (plagio de la canción de Chuck Berry ‘You can’t catch me’, con la que tiene varias coincidencias en letra y música).

Increíblemente, unos días después, John y May se presentan en los apartamentos Dakota para felicitar a Yoko, que cumple 45 años. La visita sólo dura 10 minutos. Yoko está con David Spinozza, el guitarrista y líder de su grupo, su amante en los últimos tres años. Se dice que Yoko lo había colocado de ‘espía’ cuando Paul Mc Cartrney grabó en Nueva York su album ‘Ram’.

El 20 de febrero de 1974, John y May regresan a Los Ángeles. Se encuentran con la noticia de que Phil Spector ha tenido un accidente de coche y que ha quedado convaleciente. En realidad, Spector no quiere devolver las cintas hasta que le paguen.

Tres días después, en una fiesta del fotógrafo Terry O’Neill, Elizabeth Taylor le presenta a John a un delgadísimo David Bowie, que atraviesa su época de ‘Thin white duke’, un momento de adicción a la cocaína como el de John. Bowie va rodar el filme ‘El hombre que cayó a la tierra’.

Días después, el 12 de marzo, se produce el mayor escándalo del todo el perverso ‘lost weekend’. Es otra vez escenario el Trobadour. John Lennon y Harry Nilsson acuden a ver al dúo de cómicos y músicos The Smothers Brothers. Se presentan en el club, absolutamente borrachos. Ingresan en el reservado VIP, donde están Paul Newman, Joanne Woodward e incluso la actriz porno Linda Lovelace, la de ‘Garganta profunda’. Nilson y Lennon hablan a grito pelado, mascullan insultos y están al borde del coma etílico a base de brandy Alexander. Recriminan a los artistas. Les dicen que no tienen ni puta gracia, gritando. Los guardias de seguridad actúan y se llevan a John y Harry, en medio de empujones, puñetazos y codazos. Ambos acaban en la calle. Habían dado un espectáculo grotesco y habían quedado en ridículo como dos pobres borrachos impresentables. Al día siguiente, tratan de pedir perdón. Envián flores a una docena de personas, pero la publicidad ya había actuado negativamente. Habían salido en plena efervescencia alcóholica en todos los periódicos del mundo.

A finales de marzo, se produce otra escena caótica en el Hotel Beverly Wilshire. Harry y John están una vez más borrachos. Entonces, John se dirige a May y la quiere estrangular. Nilsson los separa. Todos son expulsados del hotel.

Un par de días más tarde, como John no puede seguir grabando porque Spector no aparece y no quiere devolver las cintas, deciden que John le produzca un disco a Harry. May Pang se encarga de alquilarles una casa en la playa, en Santa Mónica. Desde ese mismo momento, esa casa se convierte en un refugio de músicos, borrachos y drogadictos y un centro de la pura ‘follie’. Acampan, sobre todo, Ring Starr, otro gran bebedor de brandy, y Keith Moon, el batería de los Who, el mayor borracho de todos los tiempos.

Nadie sabe cómo pueden grabar el álbum de Harry en aquellas sesiones en las que el alcohol es algo más que un líquido inflamable y la cocaína se convierte en un gran manto blanco. Al septimo día de grabación, el 28 de marzo, aparece Paul McCartney. John le pide que se una a la sesión. Paul se pone a la batería, con Linda en una especie de teclado, a su lado, mientras que Stevie Wonder, testigo de excepción, se coloca al piano eléctrico. John es el que canta y se forma una ‘jam session’, que dura algo más de media hora. Es una casi irreconocible versión de ‘Lucille’. A la sesión se le llama ‘A toot and snore’. Incluso se publica en CD. Será la última vez que John y Paul estén juntos en un estudio. Paul y Linda visitan al día siguiente la casa de Santa Mónica. Según May Pang, John y Paul se tratan como si no hubiera pasado nada, como dos viejos amigos. Paul toca en el piano de la casa. Keith Moon y Harry Nilsson lo acompañan cantando un ‘medley’ de algunos temas de los Beatles. Hay fotos de ello. Pero cuando Nilsson le ofrece “polvo de angel”, Paul sale aterrorizado. No volverá a ver a John hasta años después. A Paul no le gusta nada el ambiente de alcohol y drogas que encontró en aquella casa de Santa Mónica, poseída por el más absoluto nihilismo.

John también se cansa de la casa. Mientras las sesiones del álbum ‘Pussycats’ de Nilsson prosiguen en Record Plant, May Pang alquila una nueva casa en Santa Mónica, una vivienda que perteneció al actor Peter Lawford. John le confiesa a May que no puede aguantar más a Nilsson, que va a llevarle a su propia liquidación como ser humano. Empieza a detestarlo, tras haber probado nuevamente la compañía de Paul como colega. Quiere terminar el álbum como sea. Hace un arreglo sensacional de ‘Many rivers to cross’ de Jimmy Cliff , que luego utilizará como fondo de su ‘9 dream’ en el álbum ‘Walls and bridges’. John quiere llevarse las sesiones a Nueva York. El día 27 de abril, John y Nilsson toman un avión hacia JFK. John le dice a May que se quede en Santa Mónica, cuidando de la nueva casa.

A primeros de mayo de 1974, John y Harry están instalados en el Hotel Pierre de Nueva York y solteros, otra vez. Graban en los Record Plant de Nueva York. May Pan ha obedecido y se ha quedado en Los Ángeles.

Pero la sesiones en Nueva York vuelven a resultar abominables. Un día, Paul Simon y Art Garfunkel ponen coros a una canción del álbum de Nilsson y son ridiculizados por John y Harry. Una vergüenza. Otro día aparece Mick Jagger y John vuelve a producirle otro tema, ‘Please don’t ever change’. Un tema que se ha perdido para siempre. Finalmente, el álbum ‘Pussycat’ está hecho. Harry Nilsson se ha fundido 30.000 dólares que le había adelantado la RCA.

John le pide a May que regrese y que busque un apartamento en Nueva York. No quiere volver a ver ni en pintura a Nilsson. John contacta con Capitol Records, que le concede otro préstamo y le da la buena noticia de que ha recuperado las cintas de Phil Spector. El productor las ha entregado después de que Capitol le pagara 90.000 dólares. Como en un secuestro. Un negocio lucrativo para Spector.

En junio de 1974, Lennon empieza a grabar las maquetas y canciones que formarían parte de su próximo nuevo album ‘Walls and bridges’. Entre ellas, graba ‘Goodnight to Vienna’ para Ringo y ‘What you got’, la canción que daría pie al musical ‘Oh, Calcutta’, el primer espectáculo de Broadway en el que todos los actores aparescan desnudos por vez primera en un escenario teatral.

A comienzos del mes de junio de 1974, se da por iniciada la grabación del nuevo álbum, con músicos de sesión de Nueva York y con el pianista Nicky Hopkins. Elton John aparece por el estudio. Le dice que le gustaría grabar una de sus canciones. John le asegura que nadie se ha atrevido a hacer una versión de ‘Lucy in the sky with diamonds’ del ‘Sgt. Peppers’. Elton le promete grabar una versión. A Elton le encanta una de las nuevas canciones de John. Exactamente, ‘Whatever gets you through the night’. Elton se engancha y toca piano y organo e incluso canta en dúo con John. Elton le dice que acaban de grabar un número uno. Y le hace prometer a John que si, en efecto, es número uno, John tendrá que tocar con él en un concierto especial. John acepta a la apuesta. Era el lunes, 17 de junio de 1974.

John termina ‘Walls and Bridges’ y por fín tiene un nuevo apartamento en Nueva York, en el edificio Eddie Germano, en la calle 52, que, por supuesto, ha encontrado May Pang. El apartamento es pequeño. En los primeros días, Paul y Linda les visitan. Recuerdan viejos tiempos de los Beatles. Pero nunca se habla de una reunión de la banda.

El 24 de agosto, John y May vuelan de nuevo a Los Ángeles. Ayuda a Ringo en su nuevo álbum. Supervisa ‘Goodnight Vienna’ y realiza un arreglo a la guitarra que toca él mismo en ‘Only you’, que luego sería numero uno. Dos días después, viajan a las Rocky Mountains, a los estudios Caribou Ranch, donde Elton les espera, porque ha grabado ‘Lucy in the sky with diamonds’. John toca la guitarra y canta con Elton.

La última bronca

Un buen día de septiembre, Mick Jagger se presenta con David Bowie y Todd Rundgren, en el apartamento de John y May, en los Germano. Tod había atacado despiadadamente a John por haber acabado con los Beatles. La reunión acaba en trifulca. Bowie y Jagger le piden perdón a John al día siguiente. El 23 de septiembre, John alcanza el numero uno con su canción con Elton, ‘Whatever gets you through the night’. El 9 de octubre, John celebra su 34 cumpleaños con May y todos sus amigos, incluidos Jagger y Bowie, en un club de Nueva York. Parece un hombre feliz. Ha bajado de nivel de alcohol y polvo blanco. El 21 de octubre también acaba el álbum de Spector, al que llamaría ‘Rock and roll’. Una semana después se hace la famosa foto de Bob Gruen, con el símbolo de la paz, con la estatua de la Libertad detrás y su camiseta de Nueva York.

El 24 de noviembre, Elton John aparece una vez más en escena y le pide que cumpla con su apuesta. John ensaya con Elton tres días. Y el 28 de noviembre, 20.000 personas en el Madison Square Garden se quedan anonadadas cuando Elton presenta a Lennon en directo. Ambos cantan ‘Whetever gets you through tonight’, ‘Lucy in the sky with diamonds’ y ‘I saw her standing there’, una canción que John presenta como compuesta por un extraño novio suyo llamado Paul. Tras el concierto, Yoko Ono, que había estado ‘en plan buitre’, busca a John desesperadamente. Para Yoko vuelve a ser un coto de caza privada. John vuelve a estar en la cumbre y quiere recuperarlo y encarcelarlo, otra vez, a los Dakota. Según May Peng, que está delante, John no le hace mucho caso a Yoko aquella noche. Estaba en su nube de gloria y popularidad.

El 14 de diciembre de 1974, John ha quedado con George Harrison en el hotel Plaza. El guitarrista de los Beatles, le pide a John que actúe con él en el Madison. John le dice que sí. Cuatro días después, John tiene que firmar un documento sobre la disolución total de la sociedad The Beatles. Acabar con los Beatles para siempre. En el último minuto, se niega firmar. No quiere acabar con los Beatles, con su grupo, el que había fundado. Sin éxito, intenta convencerle el suegro de Paul, Lee Eastman, el abogado que se ha ocupado de la disolución.

A finales de año, para escapar de sus responsabilidades, se lleva a Julian a Disneyworld, en Orlando, una vez más. Tras las vacaciones, incomprensiblemente, John, con Julian de la mano, acude a los Dakota para ver Yoko. A la vuelta, John toma la decisión de de firmar el documento de la disolución de los Beatles. ¿Se lo había aconsejado Yoko? ¿Le habían convencido finalmente? John dijo que era firmar la misma muerte de su pasado y comenzar un nuevo futuro nada claro. Pero fimó en el mismo despacho de Yoko en los Dakota. Los Beatles ya eran sólo un ‘souvenir’.

El 16 de enero, Bowie llama a John y le pide que intervenga en su versión de ‘Across the universe’ en su nuevo álbum ‘Young americans’. John se une a un ‘riff’ de Carlos Alomar y con Bowie componen en el mismo estudio ‘Fame’, el primer numero uno de Bowie en los Estados Unidos.

Yoko Ono le llama constantemente. John se resiste a verla. Hasta que a mitad del mes de febrero, parece que fue el día 14 de febrero, día de los enamorados, Johnn pica y acude a los Dakota, porque Yoko tiene un nuevo método que le puede quitar el hábito de los cigarrillos franceses Gauloises, que son los que consume John. Lennon pasa la noche en los Dakota. May llama a Yoko, preocupada porque John no llega a casa.Yoko le contesta que John no quería ponerse porque está muy cansado y prefiere dormir.

Tres días después, el 17 de febrero de 1975, John cita a May Pang en su dentista y allí le dice a May que Yoko le pide que vuelva a los Dakota y que Yoko sabe, no se sabe como, que todavía la quiere. John decide darle a May un empleo en Apple, pero en Londres, según el consejo de Yoko. En marzo, Yoko ya está embarazada de Sean Ono Lennon.

Es el final del ‘lost weekend’. 18 meses repletos de vida, drogas, sexo y alcohol, pero también de creatividad, a veces genialidad, a veces irrealidad, pero siempre maravillosa. Todo, mientras que May Pang le proporciona o le ayuda en la búsqueda de esa libertad de creación.

A partir de ese mes de marzo, de 1975, Yoko Ono prácticamentesecuestra a Lennon. Lo deja encerrado los cinco años siguientes en aquellas siniestras habitaciones del séptimo piso de los Dakota, los siniestros Dakota, donde Roman Polanski había rodado ‘La semilla del diablo’. Yoko Ono lo mantiene como a un recluso, haciendo pan y cuidando a Sean Ono. Así hasta que John quiere volver al mundo de los vivos con un nuevo álbum. Entonces, le mataron. Y se funde con el ‘the end’.

(Tomado de El Mundo)