El Hobbit según los soviéticos

Publicado en Cultura el Jueves 11, Febrero, 2016

A pesar de ser un autor occidental, que recuperaba lo más nutrido de las tradiciones mitológicas europeas, J. R. R. Tolkien cautivó a las culturas soviéticas, que por décadas mantuvieron firme un blindaje respecto a las culturas capitalistas.

Las oficinas del régimen soviético, que eran intransigentes a la hora de censurar los productos de influencia occidental, optaron por darle un tratamiento diferente a Tolkien, de quien lanzaron una muy particular edición soviética de El hobbit.

Los rusos no cambiaron en mucho el sentido del texto, pero si decidieron plantear imágenes diferentes. El autor de sus ilustraciones es M. Belomlinski, quien representó a Bilbo, Gandalf y demás personajes de una forma bastante especial. Así, la obra J. R. R. Tolkien adquiere un aspecto caricaturesco quizá más propio de comics que de libros fantasiosos. De hecho, los trazos representados son tan propios de los dibujantes rusos que algunas de sus viñetas pueden evocarnos a la propaganda soviética realizada durante la Segunda Guerra Mundial.

La obra de Tolkien sólo tuvo esa edición en los países de la esfera soviética, por lo que los lectores detrás de la cortina de hierro jamás supieron de otras obras fundamentales del escritor sudafricano como El Señor de los Anillos o El Silmarillión, historias que definieron la Tierra Media y fueron el caldo de cultivo de la actual literatura de fantasía.

El hobbit fue publicado en 1937 y, desde entonces, se ha traducido en más de cuarenta idiomas. Pero no solo eso, también existen múltiples ediciones dependiendo del público al que va dirigido. Por ello, hay algunos ejemplares que intentan mantener un tono más serio y cuidado, destinado a un público más adulto, mientras que otras están llenas de dibujos y pretenden servir de cuento infantil.