‘The Witch’; La película que intentan censurar en México

Publicado en Cultura el Viernes 22, Abril, 2016

Un padre y su hijo, un niño de doce años aproximadamente, entran al bosque. Se encuentran de cacería, van armados con escopetas. Mientras trazan su camino entre los árboles grises y el crujir del pasto seco, se involucran en una de esas ordinarias pláticas de hombre a hombre, -¿Puedes decirme por qué es corrupta tu naturaleza?- pregunta el padre, -Mi naturaleza es corrupta porque está privada de gracia, doblada al pecado, solamente al pecado, y lo hace continuamente- responde el hijo, mientras ayuda a su padre colocando y escondiendo mandíbulas de hierro con fe en que una libre quede atrapada en ellas.

The Witch (2015), el filme debut del director Robert Eggers, narra la historia de una familia que fue exiliada de su comunidad religiosa por haber llevado las interpretaciones de los Evangelios a lugares no apropiados para el culto. Es así como los siete integrantes deben encontrar la manera de valerse por sí mismos entre fantasías, supersticiones y pobreza.

La mayor parte de la historia tiene lugar al borde de un bosque, la morada clásica de un cuento de hadas, o un relato escrito por los mismísimos hermanos Grimm, en especial por lo oscura que es la historia y la densa penumbra que rodea cada escena. El bosque se convierte lentamente en cómplice de los extraños sucesos que le ocurren a la familia, iniciando por el secuestro de un bebé, por un ser de figura femenina, desnuda y sin nombre, y continuando con la desaparición del hijo mayor.

Entonces ¿qué está pasando aquí? Podríamos observar no hechos, sino los terrores imaginarios de una familia devota. La película es una obra llena de simbolismos y miedos para quienes han estado relacionados con una religión cristiana, y Eggers no es tímido al otorgarle un sentido del detalle histórico e hipnotizar a la audiencia con imágenes alarmantes y sutiles sin hacernos brincar del asiento, pues estas escenas permanecerán con nosotros aún después de verla.

El filme obtuvo el premio a mejor dirección en el Festival de Cine de Sundance, y es la obsesión de un juego de terror puro basado en la focalización del detalle, las pinceladas abrumantes y grisáceas y un elenco concentrado y realista, lo que hace que Eggers, en su opera prima, se convierta en el director a seguir en los próximos años. Su influencia para este trabajo ha sido la investigación que realizó de sus raíces en Nueva Inglaterra y todos los documentos que describen la cacería de brujas ejecutada durante la década de 1630, en Estados Unidos.

Al final, la mayor fortaleza de The Witch es que el público verá en ella lo que quieran ver o creer, verán imágenes de William (padre) cortando la leña como un hombre poseído y angustiado por las carencias de Katherine (madre) en una tumba abierta por el dolor de sus hijos; a Caleb (hijo mayor) con convulsiones en un tormenta entusiasta y devota, verán a los mellizos aullando en una histeria sincronizada, y a Thomasin (hija mayor) adquiriendo su propia realidad, una realidad que experimentamos a través de su devoción, su negación y, en última instancia, su desafío.

Pues no nos encontramos frente a una película de terror, sino dentro de una película sobre el terror, porque nos atrae a las mentes y los dominios terrestres, de los que son, a su vez, miedos de noche y de día, de esos que se encuentran perdidos en nosotros. Con The Witch, este director deja en claro que ya era necesario un filme oscuro que ahogue nuestra psique, cimbrando las raíces de nuestros miedos.

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Fuente: Cultura Colectiva