Dusty Springfield, orgullo de todas las mujeres

Publicado en Dulcineas el jueves 1, diciembre, 2016

Todas ellas, desde Billie Holiday a Edith Piaf, Judy Garland, Janis Joplin, Whitne Houston y Amy Winehouse y,desde luego, Dusty Springfield, la gran ‘lady’ del pop británico, vivieron una vída de angustiosa pena, de sufrimiento, de infelicidad en lo más profundo de sus entrañas. Encima, Dusty tuvo que vivir y ‘sufrir’ su lesbianismo en los años 60, en los 70, cuando siquiera mencionarlo era la poco más o menos que la muerte artística.

Dusty Springfield vivió durante 59 años una vida melodramática, con amantes furtivas, secretas, distorsiones sociales y una carrera increíble con enormes altibajos a pesar de ser su voz, la más sensible y maravillosa de toda su generación. Ella aseguraba que su riqueza vocal nacía de de su ascendencia irlandesa, dada al sentimentalismo, tendente a la tristeza en sus propias cuerdas vocales. Dusty Springfield jamás fue como Madonna, a la que se la ha descrito, con mucha inspiración, como a la Margaret Thatcher del Pop. Todo lo lejos de un sueño artístico que prácticamente acabó cantando y siendo pasto en los clubes privados, garitos de gays y lesbianas en la soledad nocturna del West Hollywood.

Dusty se llamaba en realidad Mary O’Brien. Nació en una familia acomodada y tuvo una educación refinada , incluyendo sus estudios en Ealing. Pero lo que le gustaba era cantar. Como los Beatles, como los Rolling Stones, sentía una pasión desenfrenada por los discos americanos. Sobre todo, los de la Tamla Motown . Así que a los 21 años ya había formado su propio grupo de chicas, las Lana Sisters , en homenaje a su devoción por Lana Turner,. En estos días, la diva de barro Lana del Rey también se acordó de aquel grupo fundado por una de sus cantantes favoritas. Pero, no mucho después, Mary se cansó de sus “falsas hermanas”, Iris y Lynne, y, extrañamente, formó un grupo de folk-rock junto con su hermano Tom. Lo llamaron los Springfields. Particularmente, pienso que no era el estilo más adecuado a su voz de cantante ‘negra-blanca’. Aún así, los Springfields hicieron un éxito comestible llamado ‘Say I won’t be there’.

Sólo te quiero a ti

Dusty estaba fascinada, obsesionada por el sonido de Phil Spector, por las voces de las Ronettes y las Shirelles . Así que decidió utilizar al productor Johnny Franz, que imitaba a Spector y grabó ‘I only want to be with you’, compuesta por Ivor Raymonde, gran músico y gran arreglista, autor, poco después, del gran éxito de ‘Black is black’ que popularizaron Los Bravos. Raymonde fue parte fundamental de los éxitos posteriores de los Canarios y los Pop Tops, todos ellos manejados por el productor francés Alain Milhaud, que vivía y trabajaba en Madrid.

Dusty era muy meticulosa y perfeccionista con su propia voz. Se había apuntado su primer gran éxito, casi a la primera, pero poseía tal inteligencia musical que, pese a los impedimentos de su propio sello discográfico, quiso grabar una versión de ‘Io che non vivo senza te’, la magnífica canción de Pino Donaggio, que Dusty había descubierto en el Festival de San Remo del año 1965. La grabó con el título de ‘You don’t have to say you love me’ y fue un numero uno automático en medio mundo. Ella mismo hizo cambios en la letra y en los arreglos.

Tal ambición musical la devoraba, le impulsaba a encontrar nuevas aventuras musicales y sentimentales. Durante aquella época, vivió con la cantante Norma Tanega, pero su relación era un secreto prohibido. Norma era una buena cantante folk americana, escribió varias canciones para Dusty, incluida la sobresaliente ‘The colour of your eyes’. Y empujó a Dusty a rozar a su gran ídolo, la gran Aretha Franklin. Dusty sabía que a Aretha le hacían los discos en Memphis, Dusty convenció a su casa de discos de grabar un dísco, justo donde los hacía la diva, en la ciudad de B.B.King, la de Elvis.

Dusty en Tennessee

Efectivamente, el gran Arif Mardin, junto con Jerry Wexler y el ingeniero Tom Dowd grabaron las sesiones de las canciones seleccionadas para Dusty con aquellos maravillosos músicos de Memphis, en American Sound Studio. Lo extraño del caso es que Dusty jamás apareció por Memphis durante aquellas sesiones. Se tuvo que conformar con poner la voz en el estudio Atlantic de Nueva York. En aquel maravilloso álbum ‘Dusty in Memphis’, publicado en marzo de 1969, estaba incluida ‘Son of a preacher man’, que fue un mediano éxito en Inglaterra. Fue su más maravillosa obra maestra. Lo intrigante es que el disco fue un fracaso mundial. Menos mal que Tarantino rescató la canción casi 30 años después, al incluirla en la banda sonora de ‘Pulp fiction’.

Dusty se deprimió por aquel intento fallido de conquistar América. Quiso ser una buena católica y una buena cantante negra y, decididamente, no era ninguna de las dos cosas. Llamaba mucho la atención en sus salidas públicas porque siempre iba acompañada de auténticas bellezas femeninas, por su peluca rubia, por sus extravagante trajes y porque siempre llevaba del brazo a su osito, un peluche llamado Einstein.

Fue en aquella época cuando Dusty se deslizó hacia el alcoholismo y se metió también en el mundo de la heroína. Se conocen varios episodios en los que fue hospitalizada, en algunas ocasiones por descarados intentos de suicidio. Fue diagnosticada en 1972 como paciente de desorden bipolar. Mientras tanto, seguía rumiando en la prensa que no era gay, que sólo era un ser humano. Pensaba que, si lo admitía, su carrera estaría absolutamente finiquitada. Prefería atacar a las calumnias de los tabloides bitánicos. Para liberarse de ellos definitivamente, decidió vivir en Los Ángeles.

Durante aquellos años 70 se consolidó como una mujer en declive artístico y con tendencia a la autodestrucción. Tuvo amantes a ambos lados del Atlántico y era muy conocida en todas las comunidades lesbianas. Uno de sus más sonados ‘matrimonios’ fue con la periodista norteamericana Faye Harris, que se convirtió en la fotógrafo oficial de Dusty. A comienzos de los años 80 tuvimos noticia de su nuevo amor: Dusty se había enamorado locamente de la cantante Carole Pope, de la banda Rough Trade, muy conocida , porque su tema ‘High school confidential’. La canción se convirtió en el primer éxito de asunto explícitamente lésbico. Pero el amor loco con Carole sólo duró dos meses.

Difícil matrimonio

En la primavera, Dusty conoció en una reunión de alcohólicos anónimos a la que dijo que fue el amor de su vida, una no muy conocida actriz de Hollywood, Teda Bracci. En noviembre de 1983, Dusty se ‘casó’ con Teda en una semi-famosa ceremonia en Los Ángeles, en el rancho de una amiga, también lesbiana.

Naturalmente, el Estado de Californio no reconoció legalmente aquel matrimonio que duró tres años de escándalo continuo. La suya fue una tortuosa relación sado-masoquista que llevó a las dos al hospital en varias ocasiones. A veces, con heridas mutuas, en peleas de una violencia incontrolable. En otras, producto de auto-lesiones o intentos de suicidio. Es conocido uno de aquellos “duelos a muerte” en el que Teda le cortó el rostro a Dusty y le dejó una herida terrible en su boca. Como tenía poco dinero, la cantante se tuvo que hacer una reforma de su boca con un cirujano plástico barato. Como resultado de aquella desastrosa operación , Dusty perdió para siempre el movimiento de su boca y nos quedamos eternamente sin su encantadora sonrisa. Por aquel incidente, Dusty perdió su confianza en la vida y penetró en un oscuro túnel de problemas mentales.

En toda la comunidad ‘gay’ se sabía que la gran Dusty Springfield era pasto de mánagers sin escrúpulos que la prostituían como cantante de cabarets baratos en Los Ángeles y Las Vegas. El gran Neil Tennant, de Pet Shop Boys, la rescató de toda aquella pesadilla al invitarla a cantar en dueto con él, la maravillosa canción ‘What have I done done to deserve this?’. Fue numero uno. La maravillosa e increíble voz de Dusty volvía a brillar como nunca. Pet Shop Boys, poco después, le produjeron y le escribieron un álbum extraordinario titulado ‘Reputation’ (1990), con dos temazos como ‘Nothing has been proved’, utilizada para una película de Neil Jordan sobre el escándalo del caso Profumo y, desde luego, ‘In private’, para nosotros, su auténtica obra maestra.

Todo el mundo pensó que Dusty volvería a su natal Londres. Pero le daba pánico la continua persecución homofóbica de los detestables miembros de la prensa amarilla británica. Además, ¿como transportar a la casi docena de gatos con los que vivía en su modesta casa en un suburbio de Los Ángeles?.

Desgraciadamente, en enero de 1994, mientras grababa su último álbum, ‘A very fine love’, en Nashville, Dusty cayó en el estudio, sin sentido. Se le detectó un cancer de pecho. Entonces sí, Dusty tuvo que regresar a casa. A pesar de un tratamiento intensivo de quimioterapia, en 1999 murió en Henley-on Thames, en una modesta casa alquilada. Poco antes de morir incluso había tenido que vender todos los derechos autorales de sus letras por tan sólo un millón de libras .Un dinero que sólo servía para pagar las costosísimas facturas de su tratamiento. Poco tiempo después de su muerte, fue homenajeada en el Rock and Roll Hall of Fame de Cleveland. Elton John fue el maestro de ceremonias y dijo que jamás había escuchado a una cantante blanca cantar de esa manera. Parte de su cenizas descansan en Henley.

Dusty solía decir:”Jamás fui una niña.Tampoco fuí nunca buena, pero tampoco una mala persona. Sólo soy una persona”.