Conoce al pornstar cuya misión es tirarse a toda América

Publicado en Erotomanía el viernes 24, febrero, 2017

Colby Keller podría ser una especie de Leonardo da Vinci posmoderno.

 

 

Si no fuera porque su combinación de formación, trabajo, ideología y orientación sexual parece un catálogo de pesadillas para los grandes medios de comunicación, estaría en todos los titulares.

Colby Keller es antropólogo, estrella del porno, comunista y gay. Hace un año se deshizo de su casa y de todas sus pertenencias –menos una placa de Lenin que había comprado en eBay– y puso en marcha una campaña de financiación online para comprarse una furgoneta, un colchón, una cámara, gasolina, comida y Wi-Fi.

¿Para qué?

Para recorrer los 50 estados de Estados Unidos y también parte de Canadá y grabar al menos una escena de sexo en cada uno de ellos con chicos que así lo deseen. El actor quiere demostrar que se puede hacer sexo profesional al margen de la industria, sustentado por fans y no por productoras.

En definitiva, tirarse a América, tal y como dice el título del tour: Colby does America.

“Colby tiene una misión: tirarse a América”

No es el típico proyecto en el que familias enteras aportan su dinero, pero ahí fuera hay mucha gente con ganas de ver a Colby en acción y nuestro amigo recaudó 45.000$ en menos de un mes.

Por supuesto, no hemos podido resistirnos a la tentación de hablar con él sobre porno y política.

¿Cómo está yendo la aventura, Colby? ¿Dónde estás ahora mismo?

Ahora mismo me pillas en Quebec. Acabo de terminar la escena de Montreal. La cosa va bien. He estado en casi todos los 50 estados americanos y también en varias provincias canadienses.

¿Cómo contactas a la gente con la que estás teniendo sexo en el tour?

Algunos me entran por redes sociales, por la web o por el blog, pero la mayoría es a través de aplicaciones para ligar tipo Grindr o Scruff.

“La mayoría de gente me entra por Grindr pero es increíble la cantidad de perfiles falsos que hay alrededor del sexo en Internet”

Supongo que te estarás divirtiendo y conociendo a mucha gente diferente…

El ser humano es un animal divertido. Lo más frustrante y cómico a la vez la cantidad de catfishes (personas que crean un perfil falso en redes y apps sociales) que estoy encontrando. Creo que el de los perfiles falsos es un fenómeno que habla a las claras del profundo tabú que continúa siendo el sexo, al menos en Estados Unidos y Canadá: muchísima gente dedica tiempo y energía para fingir que son capaces de hacer el vídeo pero en el último momento se echan atrás.

Naciste en Michigan pero creciste en Texas, siendo un estudiante de arte gay. ¿Qué nos cuentas sobre la discriminación en primera persona?

Mi familia me apoyó siempre. A mí, a mi amor por el arte y a mi interés por la antropología. Me animaron siempre a ser curioso y a trabajar duro. Si lo pienso ahora, creo que me enfrenté a mucha más discriminación y burlas por querer ser artista que por ser homosexual.

¿En serio?

Sí, sí. Ser un hombre blanco gay en este preciso momento de la historia de Estados Unidos es mucho más normativo y mainstream que ser artista. Los padres se preocupaban mucho antes si tenían un hijo gay, pero creo que ya cada vez ocurre menos. Si su hijo quiere dedicarse a profesiones relacionadas con el arte, sí.

“He sufrido más discriminación por artista que por gay. Es mucho más normativo ser un varón blanco homosexual que dedicarse al arte”

Tú al final te licenciaste en Bellas Artes y en Antropología. No es algo muy común entre profesionales del porno, ¿no?

Siempre me ha interesado investigar otras culturas y cómo cada civilización se ha organizado a través de la historia en todo, desde la música y los bailes a la ropa y la religión. De niño, me obsesionaban las tribus de indios nativos americanos y eso me condujo a un interés más general sobre todo tipo de personas.

¿Por qué siempre pensamos que la gente que se dedica al porno es estúpida?

Creo que los seres humanos estamos políticamente condicionados para desconfiar de todas aquellas personas que tomen decisiones diferentes de las que nosotros tomaríamos. El trabajo sexual ha sido siempre demonizado desde el preciso momento en el que se convirtió en una opción. Y una de las maneras de demonizar el sexo es asumir que, si una persona es buena en eso, debe tener alguna otra deficiencia importante. Como por ejemplo ser estúpido.

La filosofía y el arte siempre han hablado del deseo humano, pero el sexo sigue siendo un tabú intelectual.

El sistema no quiere personas conscientes, reflexivas y sexualmente satisfechas. Nos quiere tristes, vacíos, celosos y con ganas de traicionar al de al lado por un poco de confort extra.

“Demonizar el sexo es asumir que si uno es bueno en eso, debe tener alguna otra deficiencia, como ser estúpido. El sistema no quiere personas sexualmente satisfechas”

Antes de embarcarte en esta aventura, te has deshecho de todas tus pertenencias. Incluida tu preciada colección de libros.

Doné todos mis libros y gran parte de ellos fueron al Museo de Arte Contemporáneo de Baltimore. Me encanta leer historias cortas y revistas como Granta, Hello Mister o Harper’s. Últimamente he leído Por qué Marx tenía razón, de Terry Eagleton. Muy recomendable para todo el que quiera rebatir todos los tópicos contra el marxismo.

Porque tú te defines como comunista.

Sí, el capitalismo ha sido importante para la humanidad, pero también le ha llegado su hora. Si queremos sobrevivir, estamos moralmente obligados a encontrar un sistema de organización mejor que este que viola el planeta entero para proveer de un inmenso confort material a unos pocos mientras la gran mayoría sufre. El capitalismo tiene las prioridades equivocadas. Ser comunista en 2015 es básicamente saber que necesitamos un cambio para sobrevivir.

“Ser comunista hoy en día es saber que necesitamos un cambio para sobrevivir”

Queda más de un año para las presidenciales y el show político norteamericano ya está en marcha. Es como si republicanos y demócratas fueran a estar turnándose eternamente.  

No hay nada que se pueda decir de los republicanos que tenga sentido alguno, así que no lo haré. Con respecto a los demócratas, su sueño lleva muerto bastante tiempo. La única manera de resucitarlo, hasta que llegue una revolución verdadera, es apartar el dinero de la política. Eso es algo que no creo que pase sin que el sistema entre en colapso total. Ahora parece que hay gente entusiasmada con la precandidatura de Bernie Sanders, más próximo a la socialdemocracia europea. Aunque es parte del mismo sistema, parece mejor que los otros memos.

Pero a la industria del porno se le ha acusado siempre de fomentar valores individualistas, de ser un ocio despolitizado, machista…

Para mí es la industria más transparente que hay. No está más o menos relacionada con el sistema que otras. El capitalismo busca explotar los cuerpos de las personas. El porno no se diferencia de la medicina, del negocio de las cárceles, de la privatización del sector público o de cualquier otra industria cuyo objetivo sea aislar y otorgar valor al cuerpo humano.

“El porno no se diferencia de la medicina, el negocio de las cárceles, la privatización de lo público o cualquier industria que intente aislar y otorgar valor al cuerpo humano”

¿Por qué se ha hecho el porno tan mainstream en los últimos 10 años?

Internet. Cambios generacionales. Eso y que la gente cada vez tiene mayor necesidad de ser honesta con los demás sobre su sexualidad.

El consumo de porno se hace online. ¿Cuáles son las herramientas que tiene el porno para ser revolucionario?

Bueno, hasta que el capitalismo consiga su sueño húmedo de privatizar Internet completamente, y cuidado porque quizá no tardemos en verlo, la propia red ya es un medio revolucionario para difundir contenidos.

“El porno de un mundo más justo será una comunidad en la que se cuenten historias valoradas por todos”

Vale, pero concretemos. ¿Cómo sería la industria del porno en un mundo más justo?

Pienso en el porno como en el teatro, como en una comunidad en la que se cuentan historias. En un mundo más justo, el contenido sería gratis como un bien público que se compartiría y se valoraría de manera colectiva. Por eso quiero que todos los vídeos que haga en Colby does America sean gratuitos. Quería ver lo que pasa si le hago un corte de mangas al capitalismo y me despojo de todas mis posesiones materiales, mi trabajo e incluso mi cuerpo. Y en esas estoy.

“Nada más político que un cuerpo”

[Vía Playground]