El origen de los hoyuelos de Venus

Publicado en Erotomanía el Sábado 16, Abril, 2016

Quienes no los tienen los desean, y muchas personas que sí, odian tenerlos. La verdad es que estos pequeños círculos en la espalda baja son una cuestión genética y se consideran muy sensuales.

Una de las armas de seducción (especialmente de la mujer) mejor guardadas, son estos dos hoyuelitos que se forman en la parte baja de las mujeres y en los hombres encima de los glúteos, a los lados de la columna vertebral y que a menudo pasan desapercibidos, son capaces de despertar grandes pasiones.

La anatomía de la sensualidad

La columna lumbar desde la parte superior hasta que baja y se une con el sacro, que tiene dos huesos de la cadera, uno en cada lado. El rombo de Michaelis es el espacio anatómico comprendido entre la apófisis espinosa, las espinas ilíacas y el punto de unión de los glúteos. Justo encima, en los vértices del romboide de Michaelis, se encuentran los hoyuelos de Venus.

La anatomía de la sensualidad

En esta imagen se observa la columna lumbar desde la parte superior hasta que baja y se une con el sacro, que tiene dos huesos de la cadera, uno en cada lado. El rombo de Michaelis es el espacio anatómico comprendido entre la apófisis espinosa, las espinas ilíacas y el punto de unión de los glúteos. Justo encima, en los vértices del romboide de Michaelis, se encuentran los hoyuelos de Venus.

Una cuestión genética

No puedes elegir tenerlos o no. Son cuestiones genéticas las que determinan que una persona los tenga. Si están marcados es una señal de buena circulación y de tener un cuerpo saludable, pues son más visibles cuando el porcentaje de grasa corporal es mínimo.

¿Es posible conseguirlos?

No es posible. Los hoyuelos están localizados en donde no hay músculo. Por lo tanto, la mejor manera es perdiendo grasa corporal. Si tienes demasiada grasa que cubre los hoyuelos, no se van a mostrar.

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