‘Titanic’ y otras ocho películas que cumplen 20 años

Publicado en Magazine el miércoles 8, febrero, 2017

1997 llenó las salas de cine de títulos que siempre recordaremos. A finales de año se estrenó ‘Titanic’ pero, más allá de la emblemática epopeya de James Cameron, hubo otras películas que también calaron en los espectadores y en la crítica en ese año en el que murió Lady Di, las Spice Girls eran superventas e Internet aún no era una herramienta al alcance de cualquiera. Esta es una lista de películas que este año llegan a las dos décadas para hacernos sentir un poco más mayores y recordar una época, la de finales de los 90, que empieza a parecer más lejana que nunca.

 

ANASTASIA (DON BLUTH)

La Fox trató de emular al mejor y más reciente Disney (el de ‘La Bella y la Bestia’ o ‘Aladdin’) con uno de los grandes animadores del estudio de Mickey Mouse y creando a su propia princesa, una Anastasia que forma parte de la mitología de los Romanov. No lo consiguieron del todo pero, a cambio, el público de todas las edades pudo disfrutar de una cinta amable y colorida que sigue contando con muchos fans dos décadas después de su estreno.

 

 

EL INDOMABLE WILL HUNTING (GUS VAN SANT)

La noche de los Oscars del 98 dejó para la posteridad la imagen de dos jovencísimos Matt Damon y Ben Affleck recogiendo la estatuilla por escribir esta historia de superación personal sobre un proletario genio de las matemáticas. La película hizo de sus dos guionistas y protagonistas sendas estrellas de Hollywood. Otro que acabó muy bien parado fue el malogrado Robin Williams, guía de Damon en la cinta, que se llevó el Oscar al mejor actor secundario. Bastante peor lo tuvo Van Sant, al que muchos acusaron de pasarse al cine ‘mainstream’ después de dar muchos años de gloria al ‘indie’ norteamericano.

 

 

SCREAM 2 (WES CRAVEN)

Neve Campbell, Courtney Cox y compañía volvieron un año después del ‘boom Scream’ en esta secuela de la ingeniosa oda/parodia de Wes Craven y el guionista Kevin Williamson hacia el ‘slasher’. Ecos de tragedia griega, escenas que basculan entre el horror y la comedia y un sinfín de guiños cinéfilos hacia la ‘secuelitis’ de Hollywood marcaron esta película por la que la inefable Tori Spelling se llevó un merecidísimo Razzie a la peor nueva estrella.

 

 

MEJOR… IMPOSIBLE (JAMES L. BROOKS)

Jack Nicholson hizo historia y ganó su tercer Oscar por encarnar al insoportable Melvyn en esta comedia romántica con tanta mala baba como su personaje, y con tan buenas intenciones como para enamorar al respetable con una historia de amor que incluía a una fugazmente brillante Helen Hunt. Un perro, un vecino gay y esas baldosas objeto de todo tipo de trastornos obsesivos completan el tándem ganador de la cinta de James L. Brooks.

 

 

TITANIC (JAMES CAMERON)

Más allá de los 11 Oscars que ganó, de la canción de Celine Dion o de la omnipresencia de Leonardo DiCaprio en las revistas adolescentes, ‘Titanic’ fue una especie de cuento de hadas en alta mar que devolvió a mucha gente la pasión por ir al cine y recuperó para los ‘millennials’ la grandeza del Hollywood de antaño. Muchos de sus récords, por cierto, aún no han sido superados.

 

 

EL QUINTO ELEMENTO (LUC BESSON)

Luc Besson fundió ciencia ficción, comedia y acción en una película que abrió el Festival de Cannes del 97 y recaudó casi 300 millones de dólares con un presupuesto ínfimo. Un cuidado diseño de producción, la estética de cómic y la energía de Bruce Willis, Gary Oldman o Milla Jojovich la convirtieron en un referente de la taquilla europea.

 

 

LA BODA DE MI MEJOR AMIGO (P. J. HOGAN)

Julia Roberts se consolidó como la reina de la comedia romántica de los 90 con esta divertida y sentida historia de una joven que trata de boicotear el enlace del chico al que ha amado desde sus años de universidad. Plataforma absoluta para Cameron Díaz, que hacía las veces de novia tonta pero encantadora, y Rupert Everett, ese amigo gay que todos quisieran tener, la película supuso una evolución natural (y nupcial) para el responsable de ‘La boda de Muriel’, que dirigió una película con un regusto amargo aliviado por ese ‘I say a little pray for you’ que los protagonistas cantan a capella en la escena más memorable.

 

 

 

JURASSIC PARK: EL MUNDO PERDIDO (STEVEN SPIELBERG)

El ‘blockbuster’ más publicitado del verano del 97 fue esta secuela de ‘Parque Jurásico’ con la que Spielberg intentó homenajear ‘King Kong’ llevando sus dinosaurios a Nueva York y tratando de superarse en cuanto a efectos digitales y nervio narrativo. Jeff Goldblum repitió personaje y Julianne Moore se apuntó a una saga que no resucitaría hasta varios años después con espectaculares (y taquilleros) resultados.

 

 

BOOGIE NIGHTS (PAUL THOMAS ANDERSON)

La ciudad de Los Angeles en los años 70 sirvió como escenario para este fresco coral sobre la pornografía y el ascenso y caída de una de sus grandes estrellas. Largos planos secuencia, cinefilia a raudales y un reparto que incluía a Mark Wahlberg, Burt Reynolds, Julianne Moore, Don Cheadle, Phillip Seymour Hoffman o Heather Graham hacen de esta una de las obras más representativas (y de mayor calidad) de su director.

 

 

CONTACT (ROBERT ZEMECKIS)

Años antes de ‘La llegada’, Zemeckis ya trató de forma poética y realista el contacto entre una humana y unos alienígenas. El carisma de Jodie Foster bastó para plasmar con acierto en pantalla una historia con tintes spielbergianos que ha envejecido mucho mejor de lo que se esperaba.

 

 

[Vía Fotogramas]