El niño que cosechaba fresas y fue al espacio

Publicado en Michoacán el Viernes 20, Mayo, 2016

En un gran salón, la pantalla en frente pasa un video en el que varios astronautas están en gravedad cero, imitando a Superman en el espacio. Con su traje azul grabado con el símbolo de la Nasa, un hombre en frente, con acento de angloparlante, les dice a los niños que tienen que seguir sus sueños que tienen que, como él, cosechar estrellas.

Hernández contó su historia a un gran grupo de niños de diferentes edades ayer, en Papirolas.

La historia de un niño que a los 10 años decidió que sería astronauta. Aunque la historia no es así de simple. Se trata de un niño de padres inmigrantes, que trabajó en los campos agrícolas recolectando fresas con su familia en California. Sin un hogar fijo, y bajo la supervisión severa de un típico padre mexicano trabajador, José logró cumplir su sueño después de años y años de estudio, saltando de una cuna humilde e incierta hacia el espacio exterior.

Habló así de la historia de un niño en una familia humilde que hizo que sus sueños se hicieran realidad por medio de una receta que involucra mucha disciplina y mucha paciencia. Hernández formó, después de once rechazos, una carrera en la NASA, que le hizo convertirse en parte de la generación número 19 de astronautas. Y, como dijo en su conferencia magistral, vino a darles ese mensaje a los niños: “no se rindan, sigan sus sueños”.

Pero no sólo vino a dar un mensaje de ánimo, apoyo y autoayuda, también, aunque esto con los adultos, dio su opinión sobre la situación educativa en México, una que poco apuesta por la ciencia.

En esta edición de Papirolas, que habla sobre la Astronomía, Hernández encontró el espacio ideal para hablar de esto.

El cambio climático, el deterioro del medio ambiente, y la necesidad de resarcir el daño que el ser humano ha hecho en la capa de ozono, también fueron uno de los temas en su charla con la prensa, comentó que está iniciando una campaña a través de una fundación para estudiar estos temas en México.

Después de jubilarse como astronauta, Hernández fundó su propia empresa en donde realiza asesorías en temas aeroespaciales y energías renovables.

“Los últimos tres años trabajé con la secretaría de Comunicaciones y Transportes aquí en México y durante ese tiempo lanzamos tres satélites, el Bicentenario; el Centenario, que falló por el cohete ruso, y el Morelos3; es lo que trato de hacer, aportar un poco para la comunidad, estos satélites son importantes para la conectividad, un buen proyecto para iniciar mi empresa y hemos tenido éxito en eso”.

Contó que cuando fue al espacio vio al mundo desde arriba y se dio cuenta, a través de varios amaneceres, que la capa de Ozono es muy delgada, lo que debe impulsarnos a actuar.

Por cierto, también tocó el tema de la inmigración, más precisamente de las políticas migratorias que ejerce el gobierno de Estados Unidos.

“Cuando un país tiene más de 11 millones de indocumentados, hay que ser sinceros y llegar a la reflexión de que si existe una política migratoria en ese país, sus reglas no están funcionando, yo siempre he sido partidario de que se necesita una reforma completa en las políticas migratorias de Estados Unidos; ya tenemos más de 10 años queriendo que pase algo para que nuestros paisanos, que se la rifan allá, no estén trabajando en una economía debajo del cielo, sino que puedan salir a lo abierto”.

También habló de Donald Trump, dijo que el candidato republicano es una respuesta negativa a su propia percepción de la discriminación hacia los migrantes en Norteamérica.

“Él es un individuo que crea un ambiente de separación y discriminación, lo que me preocupa más no es que exista un candidato como él, es que exista gente que lo apoye. Nos falta mucho para erradicar la discriminación en ese país. Espero que no gane, creo que realmente merecemos tener la primer presidente mujer en Estados Unidos”.

El mensaje que José Hernández quiere dar no es sólo para los niños. Es para los padres, los jóvenes que están estudiando y los ciudadanos. Podría ser sólo una historia de un individuo que cumple uno de sus sueños, pero es sin embargo y también la historia de un mexicano que con sus oportunidades y carencias, logró llegar a la punta del mundo y más allá con sus propios esfuerzos y que, además, busca aportar, con sus conocimientos, un grano de arena en el mar de las situaciones sociales, políticas y educativas de su país de origen.