2016, un año trágico para la música

Publicado en Música el jueves 29, diciembre, 2016

El año que se va ha sido el de la posverdad, pero no sólo. 2016 también será recordado como un año trágico para la música. El último ha sido George Michael, que murió este domingo a los 53 años.

Él cierra una trágica lista que abrió el 10 de enero David Bowie. Acababa de publicar su último trabajo, Blackstar, pero no pudo vencer la batalla que libró de manera silenciosa durante meses contra un cáncer. Falleció el día que cumplía los 69 años.

El 18 de enero se fue Glenn Frey, guitarrista y cofundador de la banda de rock The Eagles. Una artritis reumatoide agravada por una colitis ulcerosa y una neumonía acabaron con su vida a los 67. Su grupo es uno de los más exitosos de la historia de Estados Unidos con canciones como Hotel California.

Paul Kantner, uno de los fundadores de Jefferson Airplane, murió el 28 de enero a los 74 años por un fallo multiorgánico tras sufrir un ataque al corazón. Al margen de la música, pasó a la historia por defender el uso de las drogas y contar en un libro su experiencia en la Nicaragua sandinista de los 80.

Unos días después, el 4 de febrero, se marchó para siempre Maurice White, el creador de algunas de las canciones funk más famosas del panorama, como Let’s Groove o Boogie Wonderland. Su grupo, Earth, Wind & Fire, formado por músicos negros, fue uno de los precursores en romper los tabúes raciales en la música pop: sedujo a blancos sin perder el entusiasmo de los afroestadounidenses; White padecía Parkinson y falleció a los 74 años.

Keith Emerson y Greg Lake: Keith Emerson, extravagante tecladista en el uso de los sintetizadores en el rock, se suicidó en su casa de Los Ángeles el 11 de marzo a los 71 años. Greg Lake, con quien fundó la banda Emerson, Lake & Palmer, falleció de cáncer el 7 de diciembre a los 69 años.

Phife Dawg. El rapero estadounidense, uno de los creadores del grupo A Tribe Called Quest, murió el 22 de marzo a los 45 años tras mucho tiempo luchando con problemas derivados de la diabetes que padecía.

Merle Haggard, la leyenda de la música country, falleció el 6 de abril con 79 años.

Icono pop

El mundo volvía a estremecerse al conocer la muerte de otro de sus símbolos: Prince. El autor de éxitos como Purple rain falleció en su casa de Minnesota a los 57 años por una sobredosis accidental de potentes analgésicos. Su muerte dejó huérfanas a varias generaciones que se inspiraron en su transgresora forma de entender y vivir la vida.

Casi sin tiempo para digerirlo se marchaba Leonard Cohen. El poeta y cantante murió el 7 de noviembre a los 82 años tras marcar a millones de personas con su espiritualidad y su canto al amor. Su familia anunció su desaparición después de enterrar al artista en su ciudad natal de Montreal. Al igual que Bowie, Cohen publicó su último y esperado álbum “You Want It Darker” semanas antes de morir.

También lloró y mucho el mundo del soul a Sharon Jones, una de sus últimas divas. Algunos llegaron a llamarla la James Brown femenina, murió de cáncer el 18 de noviembre a los 60 años.

Rick Parfitt, el guitarrista de Status Quo falleció el 24 de diciembre a los 68 años tras sufrir una grave infección.