Ciudad del Carmen se marchita al ritmo de Pemex

Publicado en Nacional el martes 29, marzo, 2016

Por Daniel Blancas Madrigal (Tomado de La Crónica)

Primera parte

La que fuera durante 40 años la capital petrolera del país es hoy una ciudad apaleada y sin rumbo… La crisis en Pemex, el desplome del precio del petróleo –el barril de la mezcla mexicana ha fluctuado entre 20 y 30 dólares en los últimos meses después de superar los 100 dólares en 2014–, la falta de visión del empresariado local y el descontrol financiero del gobierno estatal coincidieron en esta historia trágica, la del desmoronamiento de Ciudad del Carmen.

La vida gira aquí en torno al oro negro…

Se trata del puerto del Golfo más cercano a los yacimientos de la Sonda de Campeche, donde aún se produce el 78 por ciento del crudo generado en todo México y la mitad del gas natural. El campo Cantarell llegó a generar en la década pasada 2 millones 140 mil barriles diarios en promedio, casi la producción nacional de la actualidad, que es de 2 millones 258 mil barriles al día.

Caminar por sus calles descascaradas es recopilar rostros aturdidos: desde empresarios encumbrados hasta chicleros de esquina…

Y están las huellas del miedo: negocios cerrados, remate de mercancías e incontables anuncios de renta o venta de casas, locales comerciales y edificios completos.

El Consejo Coordinador Empresarial de Carmen refiere 40 mil despedidos en la región de 2015 a lo que va de 2016, derivados de la suspensión de contratos y la falta de pagos a grandes compañías proveedoras de Pemex como Halliburton, Schlumberger, Waterford y Cotemar, entre otras.

En su reporte del cuarto trimestre de 2015, el IMSS informó la baja de 15 mil trabajadores en la zona. Y el empleo formal en la entidad ha caído 7 por ciento.

“Pemex habla de 15 mil despidos, pero la falta de contratos ha orillado a proveedores a recortar personal y entonces el desempleo se ha reproducido en cascada, sin contar el informal”, describe Hilario Aquino, delegado aquí de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados.

La actividad petrolera de Carmen representa el 79 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Campeche, conforme a las cifras más recientes del INEGI, y los zarpazos de la crisis se extienden por todo el territorio estatal.

“Si se cae Carmen se cae todo el estado. No quiero ni pensar que terminemos como Poza Rica, que de la noche a la mañana se volvió un pueblo fantasma”, dice Miguel Aparicio, dueño de Catermar, que brinda servicios de alimentación y hotelería a unidades costa afuera, una de las empresas afectadas.

PLEGARIAS.

Carmen recibe a visitantes con sus muros en ruina donde se incita a resistir las tentaciones de muerte. “No al suicidio”, es el mensaje a los desesperados. Y en las paredes se replican frases de aliento: “Todavía podemos”… Es tal el infortunio que petroleros y demás trabajadores de la industria se han unido a procesiones de fe en las cuales se pide trabajo y progreso a la Virgen del Carmen, patrona de la isla. La ciudad lleva su nombre porque un 16 de julio (de 1718), día de su celebración, las fuerzas del español Alonso Felipe de Andrade lograron vencer a los piratas que la asolaban.

“Estaba por subir a Plataforma cuando vino el recorte y aquí estamos: pidiendo a la patroncita que no nos abandone”, suplica Manuel Orozco, un soldador local quien hace semanas fue de los 2 mil 500 despedidos de Cotemar.

Al frente del peregrinaje, micrófono en mano, camina una mujer ojerosa cuyo esposo también fue despedido. “María coronada”, canta la muchedumbre a ritmo charanguero mientras ella proclama vivas a Carmelita y San José del Mar.

“La virgen es una buena madre que acompaña a sus hijos en las adversidades, por la crisis petrolera mucha gente sufre desempleo e inseguridad y a ella nos encomendamos”, comenta el padre Javier Can mientras los atormentados susurran plegarias.

Cantarell 2

LAMENTOS.

No habría mejor nombre para esta explanada central donde deambulan los desdichados, a la espera de una torta o un pollo rostizado donado por feligreses o parroquianos. Lo llaman el Parque de los Lamentos… y los hay.  Son cientos de soldadores, maniobristas, tuberos, operadores de grúa, cadistas, ingenieros, cocineros, lavanderos, recamareros, lavaplatos, mayordomos y demás trabajadores que vienen de lejos, avezados en tareas esenciales en cubiertas y plataformas petroleras.

Durante décadas fue el sitio predilecto para reclutamiento laboral y promoción de vacantes. En los años de bonanza representantes de distintas compañías del sector llegaban aquí en busca de personal. En uno o dos días se amarraban jugosos contratos, pero ahora son tiempos opuestos. Porfirio Arboleda, experto en grúas de Xalapa, Veracruz, cumplió ya tres meses y medio entumido:

–Vamos a las compañías y no hay movimiento…

–¿Y qué ha hecho para sobrevivir?

–Mandados, chambitas de limpieza o albañilería, y muchos días sólo dar vueltas como el cangrejo.

–¿Y hasta cuándo?

–Una semana más, a ver si cae algo. No quisiera regresar a casa con las bolsas vacías.

Porfirio se ha agrupado con otros tres operadores para lidiar la oscuridad de la calle y durante el día tocar la puerta de distintas empresas, conseguir alimento y un rincón para el aseo básico. “Hacemos una comida al día, a veces gente de la iglesia nos regala pan o un pollito y nos repartimos los huesos”, cuenta Héctor García, de Tampico, Tamaulipas.

Se aferran todos al pasado, cuando ganaban 30 mil pesos por 28 días de trabajo. Nunca fue la misma suerte de cocineros y demás empleados de hotelería en plataforma, cuyo sueldo oscilaba entre 5 y 6 mil pesos, pero es dinero que necesitan hoy, porque sus hijos tienen hambre.

La mayoría arrastra sus maletas y mochilas, porque ya es imposible pagar siete o diez pesos a cuidadores callejeros. Durante años la actividad petrolera inspiró estos pequeños negocios: el cobro de una renta por guardar pertenencias de los viajeros o celulares de quienes subían a instalaciones marítimas. Hasta eso terminó.

Y así, entre jalones al viejo maletín, Marco Antonio Sánchez, 32 años y originario de Tabasco- aguarda una oportunidad como ayudante de cocina. A principios de 2015 todavía logró contratarse por un sueldo de 4 mil 800 pesos: 14 días en la mar por 14 de descanso. Esta vez suman ya seis semanas de incertidumbre…

–¿Ya comió?–, se le pregunta.

–Me invitaron un taco de arroz.

–¿Y si no sale nada aquí?

–Regresaré a mi tierra, pero son 170 pesos del camión. Tal vez en aventón.

–¿Allá en qué trabajará?

–De jornalero, pero cuando mucho se ganan 90 pesos al día. Y con eso ¿qué puede comprarle uno a los niños?

–¿Y aquí en Carmen hay alguna esperanza?

–Ninguna. Hay gente que además se está aprovechando de la crisis: el cabo de una compañía me pidió 5 mil pesos por un contrato de seis meses, quería moche, pero de dónde, si estamos todos jodidos…

Cantarell 1

Cantarell Una Mancha

En 1971 Rudecindo Cantarell, un pescador campechano, informa a Petróleos Mexicanos el descubrimiento de una mancha de aceite que brotaba del fondo del mar en la Sonda de Campeche. Es el origen de eventos económicos que marcarán al estado y a la región en las siguientes décadas.

Ocho años después la producción del pozo Chac marcaría el principio de la explotación de uno de los yacimientos marinos más grandes del mundo:  Cantarell.

La Sonda de Campeche aún produce el 78 por ciento del crudo generado en todo México y la mitad del gas natural.

En 1979 la perforación del pozo Maalob 1 confirma el descubrimiento del segundo yacimiento más importante del país: Ku-Maalob-Zapp.

El campo Cantarell llegó a generar en la década pasada 2 millones 140 mil barriles diarios

En 2003, esta zona produjo 2 millones 122 mil barriles.

En 2006 hay un declive y la producción equivale a  un millón 800 mil barriles.

La actividad petrolera de Carmen representa el 79 por ciento del Producto Interno Bruto de Campeche.

El bajo precio del petróleo ha marcado la economía estatal y regional.

Población flotante en el mar campechano

Por la naturaleza de la actividad petrolera, Carmen tiene altos índices de población flotante, por lo que la derrama económica impactó al interior de todo Campeche. Además, varias de las empresas que prestaban servicios en el puerto como limpieza, avituallamiento, fumigaciones, asesoría y seguridad tienen sus matrices en la cabecera estatal.