Es la hora: a la CNTE hay que darle en el piso

Publicado en Nacional el miércoles 29, junio, 2016

Por Luciano Camilo André

La reunión entre Osorio Chong y los líderes de la CNTE terminó en lo que se suponía que debía terminar: en nada.

Contra lo que a primera vista se pudiera creer, es una buena noticia para México. No conviene lamentarse por una posibilidad de diálogo que se cerró; en realidad hay que entender que la federación, en estricto rigor, no tenía nada que pactar con el magisterio. La lamentable muerte de 8 personas en Noxchitlán, además de significar un duelo para el país, dio a los de la CNTE un respiro político transitorio; pasados los lamentos y la fiebre, la CNTE regresa a lo suyo, el naipe se reordena de nuevo y las cosas siguen por el cauce del cual nunca debieron salir.

En resumen: la Reforma Educativa sigue en pie, la CNTE debe obedecer y el resto es aire.

La culpa de la CNTE estriba en que, por mucho que hoy pretendan ostentarse como los salvadores del mundo, durante décadas se convirtió en un organismo parásitos que no propuso alguna cosa distinta al caos y la corrupción totales.

Sinteticemos. Fue la propia CNTE quien obligó a miles de niños a recibir clases en escuelas sin salones, sin pizarras, sin baños o sin agua; fue la propia CNTE quien instaló en el imaginario de muchos que las estructuras públicas son inoperantes, ineficientes o corruptas; fue la propia CNTE quien obligó a los gobiernos a buscar una solución final al problema de la educación, solución que llegó en la forma de una reforma educativa imperfecta pero que –al menos– es algo. Al fin y al cabo, fue la propia CNTE quien orilló a la intervención federal, con el apoyo de la clase empresarial y otros grupos de poder.

Hay más. Miles de mexicanos sufren a diario con los desmanes, generaciones enteras están condenadas a la miseria económica y social por causa de la miseria humana e intelectual de miles de seudomaestros adscritos al magisterio, y el país completo, en suma, pierde cada día que la CNTE sobrevive un día más.

Así, finalmente, fueron los maestros de la propia CNTE quienes se convirtieron en los tontos útiles de la derecha.

DATOS DE ESCÁNDALO

Los comentarios anteriores no son antojadizos ni descabellados. Los hechos, los porfiados hechos, respaldan las afirmaciones, que incluso se quedan cortas. Los ejemplos abundan y son elocuentes. Expondremos un solo ejemplo, solo uno, de la miseria que representa la CNTE para la educación en Michoacán. Se trata de pago vía cheques.

Cada 15 días el Gobierno del Estado gasta alrededor de 20 pesos por cada uno de los cheques que se imprimen para pagar a los maestros. Multiplicando esa cifra por cada uno de los 65 mil 639 profesores y profesoras que reciben su pago vía cheque, tenemos que cada quincena se gasta un millón 300 mil pesos.

Hay que sumar a los repartidores. Son más de mil, que por entregar los cheques cobran 15 mil pesos al mes. Eso se suma a los 20 pesos que cada cheque le cuesta al gobierno, y los 100 que cuesta a gran parte de los maestros recibirlos.

En resumen: en total, el gobierno del estado gasta alrededor de 17 millones de pesos al mes con el único fin de financiar a los repartidores.

Sucede que el pago vía cheques funciona, en la práctica, como mecanismo de control. Esa es la única manera en que se puede entender la tozudez, intransigencia o lisa y llana estupidez de quienes prefieren recibir un papel antes que acudir al cajero más cercano, con todas las ventajas que representa el sistema de tarjeta. Los líderes, finalmente, controlan a quienes distribuyen los cheques y condicionan el pago como medio para presionar al Gobierno a cumplir con sus demandas. De paso también cobran a sus propios representados.

Y aquí es cuando esos 17 millones se convierten en escándalo.

En octubre de 2015 los alumnos de la preparatoria Eduardo Ruiz, de Uruapan, iniciaron una campaña de donaciones. Necesitaban medio millón de pesos para construir una red de drenaje de la escuela preparatoria Eduardo Ruiz.

Con lo que se gasta en los repartidores parásitos de la CNTE se podrían construir por lo menos 34 redes de drenaje como las de la escuela Eduardo Ruiz.

Más referencias. Los normalistas, los supuestos grandes aliados, también son víctimas de la voracidad de los maestros. En marzo de 2015 la Secretaría de Educación estatal anunció 3 millones 886 mil pesos para las Escuelas Normales de la entidad. Un millón 121 mil pesos fueron para infraestructura; 670 mil a equipamiento; 160 mil para comprar mobiliario y un millón 933 mil para el desarrollo de acciones académicas.

Pero la CNTE se gasta en repartidores, en un mes, más de 4 veces lo que recibieron las normales.

Otra referencia. En agosto de 2014 el programa Escuela Digna destinó 16 millones de pesos para 15 escuelas de Ziracuaretiro. La inversión llegó, las escuelas mejoraron ostensiblemente sus condiciones de infraestructura y todos contentos.

La CNTE, sin embargo, gasta en repartidores en un mes la inversión total en infraestructura educativa para Ziracuaretiro.

Y otra. En diciembre de ese mismo año el entonces secretario de Educación, Armando Sepúlveda, anunció 12 millones 800 mil pesos para beneficiar a 2 mil 500 planteles educativos de todo Michoacán. Según el anuncio se entrefgarían 25 mil 619 unidades como butacas, mesas, pizarrones o archiveros, para beneficio de alumnos y maestros.

Con los repartidores la CNTE, en un mes, gasta casi 40% más que la inversión destinada mejorar a 2 mil 500 escuelas de Michoacán.

Todas estas cifras son verídicas y aparecieron en su momento en las páginas de diversos medios estatales. ¿Es necesario seguir exponiendo datos? Más aun… ¿Es necesario que siga viva la CNTE?

 

LA VERSIÓN OFICIAL

El gobierno del estado ha manifestado, además, tener la sospecha de que el manejo discrecional de los cheques permite a los “pagadores” distribuirlos a los “aviadores” que pagan una comisión a los líderes sindicales por mantenerlos en la nómina, y que es otro de los problemas históricos en Michoacán. Dicen, además, que cuando se paga de manera retroactiva a algún trabajador de la Secretaría de Educación los líderes sindicales les cobran hasta el 50% del monto de los cheques. Por la gestión.

Dejaremos fuera de esta columna, por razones de espacio y porque ya lo expusimos antes en este mismo medio, las otras corruptelas en las que incurren sus propios líderes principales. Todos inmiscuidos en problemas con la justicia; todos con tejado de vidrio.

Y hay otro antecedente. Si todos estos argumentos no sirvieran para exponer el absurdo de los cheques, bastaría recordar que los cheques de “La Tuta”, exprofesor transformado en el narcotraficante más buscado en el país, seguían emitiéndose y cobrándose. ¿Así o más claro?

¿Aún quedará algún candoroso que insista que sus líderes luchan por la educación? Error. La CNTE es el origen de los males que aquejan la infraestructura de la educación en Michoacán; es una buena noticia que ni Silvano no el gobierno federal den un solo paso atrás. Esta no es la hora de la debilidad; esta es la hora de ir más allá, hasta desaparecerlos por completo como institución. A los líderes de la CNTE, ahora mismo, hay que darles en el piso e impedir que se levanten. Y si se levantan, darles nuevamente en el piso, y otra vez, y otra vez hasta que ya no se levanten más.

Y cuando eso suceda será la hora de la celebración.