Estado de México: la tragedia de ser mujer en la era del PRI

Publicado en Nacional el Miércoles 23, Marzo, 2016

Por no tener dos mil pesos, Jessica Lucero no logró que agentes ministeriales de este municipio comenzaran una investigación en contra de Carlos García Sanjuan, joven de 24 años que abusó sexualmente de ella el 14 de junio de 2012, a unas casas del domicilio de Jessica, en la colonia El Ostor de este municipio.

Aquella ocasión, la única respuesta obtenida por parte del Ministerio Público fue que ellos le hablaban en cuanto tuvieran algo. Tres semanas después, Lucero salió por víveres a la tienda del lugar. Allí se encontró con Carlos, también conocido como “El Quico”, quien con tono amenazante le indicó que si no quitaba la demanda no se la iba a acabar porque ya lo estaban buscando los policías ministeriales.

Una semana después desapareció y fue encontrada muerta en un lote baldío de. Según las investigaciones ministeriales fue violada y después le arrojaron una piedra en su rostro. En su momento se capturó a Giovanni Loredo Soto, de 18 años de edad, alias “El Salado” o “El Giovanni”, y Jorge Garfias Garfias, de 20, alias “La Maseca”, quienes, según las autoridades mexiquenses, probablemente no tenían nexos con “El Quico”, violador de Jessica, aunque si eran amigos, según relatan conocidos del lugar.

Con un collarín y visiblemente lastimada, Cruz Pérez Moreno expone el caso de su hija frente a los diversos medios de comunicación y asistentes a la primera jornada de la caravana “Cruz Itinerante”. El jueves pasado fue agredida en su casa por personas no identificadas, un día después de haber acudido a revisar el expediente del caso de Jessica Lucero con una abogada al penal de Chiconautla, ubicado en el mismo municipio. La arrastraron e intentaron sacarla de su domicilio.

Relata que les habían dicho a los investigadores judiciales donde estaba el culpable. Sin embargo, sólo detuvieron a dos. Uno de ellos ya está libre mientras el otro continúa en la cárcel de Chiconautla. A dos años de los hechos, “El Quico” sigue prófugo de la justicia

A pesar de la ausencia del presunto culpable, desde que se presentó al Ministerio Público, la han amenazado de muerte por teléfono, echan balazos afuera de su casa y la han agredido físicamente. Por esto último, ha decidido esperar a que las autoridades hagan su trabajo pues tiene más hijos y no desea “algo” impida que los cuide.

Así como este caso, en Ecatepec han ocurrido otros 183 desde 2010, según denuncian organizaciones de la sociedad civil. La situación es inaceptable, afirma Irinea Buendía, madre de Mariana Luna Buendía, joven de 29 años hallada muerta la mañana del 29 de junio de 2010 por su madre y hermanos, en el domicilio que compartía con su esposo, el policía judicial de la entidad, Julio César Hernández Ballinas, quien la asesinó el día que ella decidió abandonarlo por las constantes agresiones físicas que sufría a manos de él.

Para Irinea, Eruviel Ávila, actual gobernador de la entidad, y Enrique Peña Nieto, ex gobernador mexiquense y actual titular del ejecutivo federal, “han convertido al Estado de México en un cementerio de mujeres”.

Cifras dadas a conocer por el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) revelan que entre 2005 y 2010 se han registrado más de 922 muertes de mujeres en la entidad, y de 2010 a la fecha se tiene el conocimiento de otras seiscientas muertes. Además, en el último año se han suscitado más de 955 desapariciones de mujeres, las cuales no se han investigado.

La Cruz Itinerante

Una cruz rosa gigante sobre una camioneta recorre, acompañada por autos y un autobús, el municipio de Ecatepec. Es la primera vez que este símbolo aparece en el lugar, sin embargo, son años de impunidad y desinterés por parte de las autoridades mexiquenses los que han obligado a familiares de víctimas de feminicidio en diversas partes del estado a exigir justicia.

La primera parada es el Puente Agrícola, construido para que los peatones pudieran cruzar la carretera Texcoco – Lechería sin ningún peligro. En este punto se unen los municipios de Tecamac y Ecatepec. El paisaje es desolador. Del lado de Ecatepec, el puente remite a las personas a un gran baldío lleno de lodo, charcos, basura y cascajo. Por las noches, la iluminación es escasa. Sólo hay un faro para un trayecto de por lo menos 200 metros.

La intención de construir allí un centro recreativo es evidente. Algunas palapas para días de campo desoladas e inundadas son muestra de lo anterior. Allí desapareció Diana Angélica Castañeda de 14 años. En el lugar se colocó una cruz rosa para recordar que en ese espacio se pudo haber perdido la vida de una joven mujer.

La siguiente estación es la plaza de Santa María Chiconautla, un espacio de convivencia frente a la iglesia del lugar con un kiosco recién construido y algunas casas en período de remodelación. El lugar parece desolado aunque de repente aparezcan policías cuando hay aglomeraciones.

Ellos no estaban cuando desaparecieron Arisbeth Sánchez Izalde, Lucía Joselyn Robles Sánchez, Jennifer Vázquez Navarro y Miriam García López. La soledad de los callejones alrededor de esta plaza pudo ser el refugio ideal de los victimarios. Ningún locatario circundante a la plaza vio nada. En el kiosco se colocaron tres cruces rosas.

Tras varios kilómetros, la cruz rosa desciende de la camioneta en la que es transportada y comienza a recorrer las calles de la zona centro de San Cristóbal Ecatepec. Desde el mercado de la zona centro, pasando por la magnificente catedral mandada construir por el polémico Onésimo Cepeda, ex obispo del lugar, hasta llegar a la plaza central frente al palacio de gobierno donde se colocó otra cruz rosa en una de las jardineras para recordar a las más de 150 víctimas de feminicidio en el municipio.

Este recorrido es parte de la Alerta de Género Ciudadana decretada por diferentes organizaciones de la sociedad civil como el Observatorio Nacional Ciudadano contra el Feminicidio, ABC, Movidas por Encontrarlas, Solidaridad por las Familias y el Frente Amplio Social Mexiquense  el pasado 24 de mayo en Toluca,  inició el recorrido por diferentes municipios de la entidad para visibilizar la situación de violencia que sufren las mujeres y exigir al gobierno mexiquense la declaratoria de una Alerta de Género que ha sido solicitado desde hace casi tres años por la sociedad civil organizada.

Por más de un mes se le ha pedido una cita al gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, aseguró Rodolfo Domínguez del Observatorio Nacional Ciudadano del Feminicidio durante el evento final del recorrido. Sin embargo, explicó, Ávila respondió en un correo electrónico que serán canalizados con las autoridades correspondientes.

Además, explicó, se les ha dicho a las organizaciones acompañantes de los familiares de víctimas del feminicidio que ellos no son los afectados directos.

Así, ante respuestas por parte del mandatario mexiquense como que hay cosas más importantes que resolver en el Estado de México que las de las mujeres, las organizaciones convocantes continuarán la caravana de la Cruz Itinerante cada 25 de mes hasta el 25 de noviembre, en municipios como Chimalhuacán, Nezahualcoyotl, Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Chalco y Toluca, donde han sido asesinadas centenas de mujeres y sus casos no han sido esclarecidos.

(Tomado de NotiEse)