Las Senadoras

Publicado en Nacional el Martes 24, Mayo, 2016

Por Julián Ruíz

En noviembre de 2013, la senadora panista, Luisa María Cocoa Calderón revelaba que un grupo presuntos representantes del cártel de Los Caballeros Templarios logró una audiencia con los senadores de la República, e ingresó en el recinto senatorial. Asimismo, en esos días acusaba que la auspiciadora de dicho encuentro furtivo era su compañera senadora Iris Vianey Mendoza Mendoza.

Hasta ese momento, la relación entre ambas representantes por Michoacán se remitía a saludos esporádicos o encuentros sucedáneos en las diversas actividades de la vida legislativa, pero nunca se gestó algún encuentro entre ellas para abordar temas en específico que sirvieran para ayudar a la entidad, que por esas fechas atravesaba la mayor crisis de su historia.

Para nadie era un secreto que entre ellas se detestaban, que tenía una opinión mutua poco halagadora de su trayectoria política y de sus vínculos privados.

De Iris Vianey, la Cocoa repudiaba que fuera una criatura política de Leonel Godoy, y emitía comentarios poco fundados respecto a una de las parejas de la senadora oriunda de Apatzingán, del que se presume que es padre de su primer hijo y que habría perdido la vida a manos de la delincuencia organizada.

En los pasillos senatoriales, la panista siempre trataba de evitar a la perredista y viceversa.

La opinión de Mendoza Mendoza respecto a “La Calderona” no era muy diferente. Crítica radical del gobierno del “espurio” Felipe Calderón, la oriunda de Apatzingán era tajante y sin miramientos no lo bajaba de “asesino” en las tertulias partidistas.

Hasta este momento de la historia, las Senadoras deambulaban cada quien, con su propia agenda política, y por nadie le pasaba por la cabeza que pudieran coincidir en algo, hasta que se les cruzó un enemigo común: Silvano Aureoles.

A fechas recientes, las legisladoras no tuvieron empacho en asumir una postura unísona al abordar el conflicto el Ciudad Mujer, en donde no se midieron para poner operadores que les ayudaran a acarrear personas a las protestas y a las marchas.

Zanjada esa protesta, las Senadoras pasaron a asumir el tema del cese de trabajadores del Gobierno Estatal, a quienes por cierto se les terminó el contrato o eran personal de confianza, abiertamente vinculados al PRI. A esta exigencia, se sumó la intrascendente Roció Pineda Gochi.

Asimismo, la panista dedico tiempo y declaraciones hasta parea criticar la Expo Feria 2016.

Las razones por las cuales Las Senadoras se han configurado contra el ariete anti silvanista, tiene variadas razones:

Iris Vianey Mendoza acusa que no se ha concretado un acuerdo político para que su hermano Manuel -conocido en su tierra como Meño- asumiera un cargo importante en el Gobierno Estatal, inclusive una secretaría de Estado.

Luisa María Calderón apela más a una lógica política, toda vez que existe en la ruta presidencial el interés que el PAN impulse a su cuñada Margarita como candidata presidencial, inclusive con apoyo de un sector del PRD, que es auspiciado por su dirigente nacional, Agustín Basave, alianza a la cual se ha opuesto con toda determinación el gobernador michoacano.

De Roció Pineda Gochi, la verdad no vale la pena decir nada.

Por lo pronto, las legisladoras ya encontraron un tema con el cual poder seguir figurando en el espectro político estatal, aunque poco hayan hecho en favor del estado desde las posiciones que actualmente ostentan.