Boko Haram. Violencia en el corazón económico de África

Publicado en Perspectiva el Viernes 19, Mayo, 2017

En el noreste del país la población tiene clara cuál es su situación cuando los terroristas toman un pueblo: el reclutamiento forzoso o la muerte para los hombres y el secuestro en el caso de las mujeres, a las que les espera una terrible rutina como esclavas domésticas y sexuales, sin olvidar que la mayoría de los atentados se producen a través de niñas forzadas por Boko Haram que llenan sus cuerpos de explosivos y los hacen estallar en lugares concurridos.

Una mujer y su hijo rescatados del Bosque Sambisa, en el Federal Medical Center de Yola, recuperándose de las heridas sufridas durante los enfrentamientos entre el Ejército y Boko Haram.

Una mujer y su hijo en el campo para personas desplazadas de Maiduguri.

Aunque el presidente nigeriano, Muhammadu Buhari, no deja de insistir en que Boko Haram está siendo derrotado y asegura haber bombardeado sus bases, lo cierto es que ni el Ejército ni la fuerza multilateral (Nigeria, Chad, Camerun, Niger y Benin con apoyo económico de Estados Unidos) han conseguido poner fin a los atentados que siguen produciéndose en toda la zona, mientras el flujo de personas desplazadas y refugiadas va en aumento.

La respuesta militar del Gobierno nigeriano está provocando efectos contraproducentes. La población se ve atrapada entre la violencia de Boko Haram y los excesos perpetrados por el ejército en forma de represión, abuso y violación de los derechos humanos con la excusa de la lucha antiterrorista.

Mientras tanto nadie parece interesado en analizar las enormes diferencias económicas y sociales de la primera potencia de África. Quizá una política basada en el desarrollo social y económico del norte y la mejora de oportunidades para la juventud, aportaría soluciones más efectivas.

Mujeres, niños y niñas descansan en las antiguas aulas de la escuela Gueidam, ahora reconvertida en campo para personas desplazadas.

Campo de desplazados de Gueidam, estado de Yobe.

Los habitantes de las localidades de Adamawa que han sido recuperadas por el Ejército empiezan poco a poco a regresar a sus casas.

Tras el ataque de Boko Haram a la estación de autobuses de Damaturu, las Civilian Join Task Force hacen controles en los accesos a la estación.

(Vía Revista Píkara)