¿Cómo funcionan las elecciones en EEUU?

Publicado en Perspectiva el miércoles 6, abril, 2016

Para comprender el funcionamiento del sistema electoral de los Estados Unidos, lo primero que hay que tener claro es que al presidente no lo eligen todos los estadounidenses a la vez, sino que es elegido Estado por Estado.

No se trata de ver quién consigue más votos en el conjunto de EE. UU., sino de lograr una mayoría de los representantes que les corresponden a los Estados en el llamado Colegio Electoral. Por ejemplo, a California le corresponden 55 representantes en ese Colegio Electoral, a Texas 38, a Nueva York 29, a Florida, 29, y así cada Estado tiene un número de representantes proporcional a su población.

El candidato que gana en un Estado, es igual que gane por un voto de diferencia o por un millón, se queda con todos sus representantes en el Colegio Electoral. Si Barack Obama gana en California, por ejemplo, los 55 californianos del Colegio Electoral son para él.

El Colegio Electoral tiene en total 538 miembros; por tanto, será presidente el que consiga la mitad más uno, es decir, 270. Y por eso es tan importante la lucha por los Estados que pueden cambiar de opinión, los Estados en los que la diferencia entre los candidatos es de un 2 o un 3%.

Unos pocos miles de votos pueden hacer que esos Estados sean para Mitt Romney o para Obama, y que eso cambie completamente el resultado final.

Normalmente, el candidato que resulta elegido presidente es el que ha obtenido también más votos en el conjunto de Estados Unidos; pero, en cuatro ocasiones, ha salido presidente alguien con menos votos en el conjunto del país. La última vez, en el año 2000, cuando Georg W. Bush llegó a la Casa Blanca a pesar de que en el conjunto de EE. UU. consiguió casi medio millón de votos menos que Al Gore.

¿A qué se debe este sistema tan complicado? Al origen federal de Estados Unidos. Cuando las trece colonias fundadoras se independizaron de Inglaterra y establecen cómo elegir al presidente federal, quisieron dejar claro que es cada una de ellas la que está decidiendo, que Virginia prefiere a Washington y Pennsylvania a Jefferson, por ejemplo. Y por eso inventaron este sistema que se ha mantenido hasta hoy.