EOSPHOROS / Fidel, sus logros y legado al pueblo de Cuba

Publicado en Perspectiva el domingo 27, noviembre, 2016

Por Ricardo López

Hablar de Fidel Alejandro Castro Ruz, desata la polémica de manera candente en cualquier lugar donde se trate este tema. Millones de simpatizantes por el mismo número de detractores, de aquellos que desde ayer cuando se anunció su muerte, salieron a celebrar de varias formas el fallecimiento del “tirano infame”.

La forma de recordar a Fidel Castro, con toda justicia, sería el decir que Cuba tiene el mejor sistema de salud pública del mundo. Los médicos cubanos gozan de gran prestigio, sobre todo en el ramo de la oncología, la oftalmología y traumatología.

Primer país de latinoamérica en aislar la infección de VIH transmitida de madre a hijo.

El sistema educativo, brinda la oportunidad de que todo niño cubano pueda ir a la escuela, con educación de calidad de manera gratuita; no hay hambruna, narcotráfico, gobernadores corruptos como los tenemos en México; hasta su sistema de seguridad nacional sobrepasa al mexicano.

Autosustentable en varios aspectos como el agrícola, a pesar de tener una precaria situación mercantil, el pueblo de Cuba difícilmente sufre hambre y desigualdad como la tenemos en México

Se fue Fidel, que como todo personaje polémico, deja una historia difícil de olvidar y comentar….¿traidor? o libertador, amado, odiado, siempre recordado, deja una Cuba muy superior en varios aspectos comparada con nuestro país y otros más de latinamérica.

Los altos ideales de Fidel Castro se mantuvieron firmes, a pesar de la presión de EE. UU. , la de su propio pueblo y la comunidad internacional, nunca fueron doblegados, se fue el último masón comunista, que arriesgó su vida a costa de todo, su visión de resguardar a Cuba del saqueo y corrupción «yanki» fue suficiente para pagar un alto precio: el escarnio público mundial y el repudio de muchos compatriotas.
Castro, al igual que Salvador Allende, fueron dos masones que entregaron a sus pueblos el verdadero sentir de ser humano, progresista y justo, sin pensar en morir, como Allende, o vivir el resto de sus días señalado con calumnias, como Fidel.
Muy pronto, la historia lo absolvera seguramente, y entre los liberales auténticos, se recordará como ejemplo de cómo luchar incansablemente.

 Fidel Castro deja de ser leyenda para convertirse en un Titán inmortal.