Exposición de motivos/ IRIS, LA REJEGA

Publicado en Perspectiva el martes 29, marzo, 2016

Por Alejandra Bravo

Luego de varios escándalos mediáticos que incluían algún tipo de relación con un grupo criminal y una actitud cercana al valegorrismo para afrontarlos con sentido común, la senadora perredista, Iris Vianey Mendoza, contuvo momentáneamente sus inmensas ganas de protagonismo y de manera inteligente optó por el bajo perfil, apostándole mayoritariamente a las redes sociales para informar grosso modo sus insustanciales actividades parlamentarias.

Hoy, la senadora reaparece en el escenario político para cuestionar el establecimiento del proyecto Ciudad Mujer en el municipio de Huetamo y no en Mújica, como originalmente se tenía contemplado. El argumento oficial es que estudios de impacto ambiental indican la nula factibilidad para su construcción en el sitio, además de que un ducto de PEMEX lo hace peligroso. Pero a la senadora pluri le urge que dicho centro quede a un tiro de piedra de su centro de operaciones: Apatzingán.

La legisladora, que gusta presumir ser la presidenta de la Comisión de Desarrollo Social del Senado de la República, realiza un comentario con “GIF” difundido en su perfil de redes sociales, donde dice que “el gobernador Silvano ha decidido llevarse este proyecto de la Tierra Caliente”. Desconoce la senadora que precisamente Huetamo es el corazón de la Tierra Caliente, no así Mújica, que corresponde a la región del Valle de Tepalcatepec.

La representante popular se da el lujo de afirmar temerariamente que el gobernador Silvano “está viendo por intereses particulares y caprichos”, también se le olvida a Iris que su posición en el Senado es un capricho del exgobernador Leonel Godoy Rangel, al ver que su protegida no tuvo la capacidad de ganar una elección por voto directo en su propio distrito.

Es por todo esto que la actitud de la senadora de 34 años no se entiende, no se comprende que siendo del mismo partido que el del gobernador le fustigue con firmeza, no se entiende el comportamiento que se supone, debería ser de la oposición. Lo de Iris Vianey Mendoza sí que es un terco capricho.

AHORA un nuevo impuesto

No por el hecho de que no nos gusten los impuestos no significa que no se deban aplicar, pero como dice la máxima de capitalismo: quienes toman las decisiones al respecto, regularmente quedan exentos de sus decretos gracias a un jugoso sueldo que los hace inmunes ante cualquier gravamen, es el caso de Alfonso Martínez Alcázar, cuya relajada cotidianeidad lo hacen inmune al nuevo impuesto que acaba de crear: las fotomultas, y es que el alcalde tiene chofer y vehículo público por lo que no tendría problema con ese nuevo impuesto.

Así las cosas.

Hasta la próxima