Revista Vice la rebeldía capitalista

Publicado en Perspectiva el jueves 11, febrero, 2016

La Revista Vice, que se traduce a más de 19 idiomas y tiene presencia en 36 países y cuatro continentes- ha cautivado a millones de lectores en todo el mundo porque se ha caracterizado por publicar información estridente sobre tendencias de vanguardia y fue instrumental en la creación del movimiento ‘hipster’. Su fama se debe a que fueron pioneros en el ‘periodismo de inmersión’, con reportajes centrados cada vez más en asuntos de actualidad.

El periodismo ‘punk’ de Vice, tiene sus orígenes en el financiamiento por fondos de reinserción social para desempleados en Canadá, y surgió con el nombre de ‘Voice of Montreal’. Estaba respaldada por un millonario canadiense pionero en el uso de páginas de interne y su objetivo era vender ropa, y abordar temas de estilo y demás tendencias mercantiles.

Sin embargo, estos seguidores de Hunter S. Thompson, padre del llamado Periodismo gonzo (que fomenta la intensidad del reporteo, su capacidad de ir más allá de las declaraciones oficiales o de la mera recolección de opiniones, le permitió cautivar a nuevos lectores y reencantar a los más viejos), optaron por explotar los temas de rebeldía para transformarlos en un producto nice o chik para el mercado internacional.

La Revista Vice ha impulsado en más de dos décadas un conglomerado periodístico digital valorado en dos mil 500 millones de dólares. Su maqueta de negocios se basa en explotar los símbolos de la rebeldía de los movimientos contraculturales, las tendencias hípster y otras expresiones originales, para vendérselos a multinacionales que anhelan llegar a los mercados más reacios, como son los jóvenes: desde la MTV a Nike, Adidas, Dell o Intel.

La Revista Vice hizo de la promoción de la rebelión una forma de negocios: en 2014 tuvo ingresos por más de 500 millones de dólares y para este año, tiene previsiones certeras de lograr mil millones de dólares de ganancias.

Este proyecto gestado en la cobertura de los movimientos más contestatarios y contraculturales de la vanguardia musical canadiense, y del mundo menos conformista y ‘mainstream’ en música, deporte, ropa o estilo en general, creando un sello particular, ahora vale miles de millones de dólares y es ambicionado por las grandes y poderosas firmas mediáticas del planeta, como la de Rupert Murdoch.

El mismísimo magnate de los medios, a través de una de sus filiales la empresa a la 21th Century Fox, compró en agosto de 2013 el 5% de Vice, por un total de 70 millones de dólares, lo que valoraba el conjunto en 1.400 millones de dólares en aquellas fechas.

Sin embargo, el valor actual de la guarida mediática de los revolucionarios del mundo es de dos mil 500 millones de dólares y le proporciona un fondo de 500 millones de dólares para ampliar su proyección y su marca.

El gerente en México de la empresa, Eduardo Valenzuela informó recientemente del interés de Time Warner de comprar parte de la revista. Mientras sean peras o sean manzanas, la última utopía mediática digital de las revoluciones del mundo, se devanea en la danza de los millones.

Por lo pronto, Vice tiene hoy por hoy 36 oficinas alrededor del mundo, más de mil 100 empleados y alrededor de cuatro mil colaboradores, todos los cuales sueñan con un mundo sin capitalismo salvaje.